Impuesto a la bencina: ¿malévolo o necesario?

auto

Los automovilistas y algunos políticos se han tomado los medios clamando por la derogación del impuesto a la bencina. Y claro, es muy fácil engañar a muchos usando frases que incluyan la palabra “gente” y “clase media”. Pero las cosas no son tan simples como aparentan.

¿Por qué existe el impuesto? ¿Que se puede exigir al gobierno? Son algunas de las dudas que surgen inmediatamente.

Esta columna intenta dar una respuesta a estas y otras incógnitas.

[UPDATE: La clase media y el impuesto]

Un áspero (aunque liviano) debate ha surgido a raíz de las continuas alzas que han sufrido los precios de combustibles derivados del petróleo, durante los últimos años. Algunos insisten en la reducción -e incluso en la derogación- del impuesto específico que se les aplica. Sin embargo, esta postura carece de sentido práctico pues, si bien a corto plazo una disminución de la carga tributaria posibilita el aumento del producto (a través del consumo), a largo plazo la producción vuelve a su nivel natural, con un mayor nivel de precios (inflación). Además, y tal como ha planteado el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, para reestructuraciones a nivel tributario se deben considerar factores a largo plazo y no conflictos coyunturales que muy bien se prestan al populismo u otros fines ideológicos que utilizan la contingencia como excusa para reducir el tamaño del Estado.

¿Cuál es el origen del impuesto? La gasolina genera externalidades negativas, directas (contaminación) e indirectas (congestión y accidentes vehiculares). Es decir, crea un costo adicional (incluso a quienes no la usan) y este debe ser compensado mediante el establecimiento de impuestos relativamente altos para así desincentivar su uso y lograr minimizar tales efectos nocivos.

Mientras el Diesel es un insumo fundamental para la producción (y por ende, para la economía) del país, la gasolina se ubica fundamentalmente a nivel de consumo final. En términos de emisión de gases, el Diesel lleva la delantera. Lo que, en teoría nos surgiere que debiese estar sometido a mayores impuestos. Cosa que, paradójicamente, no ocurre en la realidad, dado lo inefectivo y difícil que resulta diferenciar el impuesto de acuerdo al uso que se le de al Diesel (consumo particular o producción). ¿Solución? Desincentivar la adquisición de los vehículos Diesel mediante un gravamen directo, con el fin de disminuir su rentabilidad relativa (respecto a un automóvil catalítico, menos contaminante).

Por otro lado, la demanda por el combustible es muy inelástica (es decir, no es muy sensible a los precios). Sin embargo, mientras los estratos medio y alto pueden optar entre usar un automóvil o el sistema de transporte público (Microbuses o Metro), los más pobres no tienen alternativa. Deben utilizar el último. Para los primeros existe el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que merma la volatilidad de los precios a través de un sistema de bandas que otorga crédito fiscal en caso de que el precio del combustible sobrepase el óptimo. Para los segundos, existe una regla que estabiliza las tarifas del transporte público. Ambas medidas pretenden aliviar el efecto que producen las variaciones en los precios en el ingreso de los consumidores.

Todas estas consideraciones requieren, sin embargo, que de corto a mediano plazo, el Plan Transantiago represente una alternativa cómoda, limpia y segura para todos; y, a largo plazo, que la matriz energética se diversifique, introduciendo nuevos combustibles como el Biodiesel o el BTL (Biomass To Liquid). Otra alternativa -que de hecho ya existe- son los autos híbridos, que cuentan con un motor eléctrico y otro a combustión interna.

Con todo, el impuesto no debe ser reducido, pues esto se traduciría en un cambio regresivo desde el punto de vista de la equidad (los fondos recaudados se usan para la mantención y trazado de caminos urbanos y rurales que no pueden ser concecionados, además de otros fines redistribuitivos) y un aumento en el consumo de un combustible que, a pesar de los avances tecnológicos, sigue siendo uno de los principales responsables de la crítica situación ambiental de hoy en día.

17 Comentarios :

Peengunn'x:

27.06.06 @ 4:51 pm

^^ Se deberian empezar a usar mas las bicis! [y bueno, también los autos hibridos]

Francisco Campos:

27.06.06 @ 8:07 pm

Bastante sensato.
El llamado de la derecha a tacotones y a la derogacion del impuesto no esconde más que un populismo bastante bananero. Por supuesto que los fondos recaudados a traves de la carga impositiva de la bencina son destinados a otros programas sociales de salud/prevision/educacion, si se suspende el ingreso dichos programas se terminaran y la derecha nuevamente llamara e hinchara las bolas para sacar fondos de algun lado. Es un circulo vicioso.

miguel:

28.06.06 @ 12:38 pm

eso es economíoa general
leanse “Microeconomía y conducta” de Robert H. Frank
economia básica

Francisco Franetovic:

28.06.06 @ 5:14 pm

Miguel: no tiene sentido profundizar y usar tecnisismos más complejos para un texto informal que tiene como público objetivo a todo el mundo.

Además, el tema es más macro que micro.

Jose:

29.06.06 @ 3:15 pm

Concuerdo con Pepo, el texto es re claro y dice fundamentalmente lo que pasa con la maldita bencina.

No hay para que citar autores o libros mas complejos, mejor di directamente que estudias economia y vas en 4 año.

Lo ideal seria buscar alternativas al petroleo, pero, de buena fuente, se que no son rentables aun, y que a Copec al menos no le interesa dejar de ganar plata por privilegiar el medio ambiente o el bienestar de la poblacion.

Y el Transantiago, creo que se quedo en una buena idea, en la cual nunca se considero un factor importante: La idioscincracia del chileno.

lulink:

03.07.06 @ 3:52 pm

loco, totalmente de acuerdo contigo!
bastante clara tu explicacion, esta como pa contarla a mi awela!
con un mejor sistema de transporte publico y la creacion se ciclovias, esto no seria tema de debate…

drelo:

05.07.06 @ 11:06 pm

entiendo lo de destinar los recursos a programas sociales, pero el problema es la forma en que se gasta esa plata, si los gueones se roban hasta las gomas… fondos recaudados se usan para la mantención y trazado de caminos urbanos y rurales… han pasado por avenida matta?. la bencina más cara del mundo?. Y el Transantiago es la solucion?, el de los proyectos puede ser, pero el real, las pelotas.
Simple. Gente ineficiente, fomentada por la dictadura silenciosa de la concertación y el despilfarro de los recursos públicos.

Jorge:

18.07.06 @ 12:52 pm

Estaba buscando información sobre lo que originó el impuesto especifico a los combustibles y encontré este blog, y reconozco que no he terminado de leerlo sin embargo no puedo dejar pasar algo que me parece que todavía no está muy claro en la mente de las personas que viven en Santiago… Es un hecho que la mitad del país vive en dicha ciudad, pero la otra mitad no. y los que han tenido la suerte de viajar al sur o al norte de nuestro país podran darse cuenta que las distancias en las regiones y en especial en los pueblos y poblados con los centros urbanos donde se encuentran los hospitales, trabajos, comercio etc, son importantes considerando que la locomoción colectiva es totalmente distinta que en santiago y que los precios de las bencinas son más altos, lo cual afecta escencialmente al obrero y personas que trabajan por sueldos que dan pena (eso me recuerda que los sueldos en regiones son bastante inferiores a los que se pagan en la capital….. por lo que me queda pensar que…
o la gente en santiago cree que en regiones son todos ricos y que no afecta el valor del combustible, o que la gente en regiones no existe o son tan inferiores que no tienen la posibilidad de tener vehículos motorizados…. seguiré comentando…
la gente en santiago

Jorge:

18.07.06 @ 12:59 pm

Peengunn’x, No se que edad tienes, ni si estas casado(a) o si tienes hijos, pero trata de imaginarte con un par de niños en edad escolar un dia de junio con lluvia y con la necesidad de llevar a tus niños al colegio y tu a tu trabajo… trata de ir en bicicleta.

Jorge:

18.07.06 @ 1:14 pm

Francisco Campos, he encontrado versiones que dicen que el impuesto especifico se originó el año 85 con la intención de ayudar a la reconstrucción del país después del terremoto de ese año…. creo que ya se ha reconstruido el país. También se dice por ahí que es para la mantención vial de los caminos y carreteras… Hoy estan todas concesionadas y pagamos peajes por todo. Tu señalas que ese impuesto financia programas sociales. Yo creo que se debería informar al país en que se gasta efectivamente este dinero, así podriamos sencibilizarnos un poco y asumir el gasto como válido pero mientrastanto no me parece que el impuesto sea tan alto, considerando que Chile es un país que es angosto pero principalmente muy largo, y lamentablemente los productos de primera necesidad para la gente se transportan por tierra en vehículos que utilizan combustibles. Por otro lado creeme que esos programas sociales efectivamente gastan aproximadamente el tercio del fondo total asignado, lo demás se gasta en el comité asesor, en el estudio de impacto (ya se a económico, social, o el nombre que quieran ponerle), luego se paga tambien a los coordinadores de los programas y a los ejecutores. Creo que se podría optimizar un poco la esta cadena y sacarle uno que otro eslabón para que así los recursos realmente lleguen a donde deben.
por último me da la impresión que esos programas sociales que señalas se transimten por tierra y no tienen recursos para el combustible ya que a regiones y principalmente a los secotrs rurales que habitualmente son los que más los necesitan no están llegando.

Francisco Franetovic:

18.07.06 @ 7:41 pm

En Santiago o en Chiguayante, la gasolina genera las mismas externalidades negativas. Que en regiones no haya smog como en Santiago responde a una cuestión geográfica. Pero las emisiones son relativamente parecidas (incluso, en ciudades como Temuco, han de ser mayores, proporcionalmente).

Otro punto es que no se puede diferenciar un arancel de acuerdo a la zona (R.M y resto del país, por ejemplo) pues se daría lugar a ventas clandestinas, microtráfico y otros fenómenos, digamos, “dañinos”.

Los peajes “por todo” van directamente a concecionarias (y no al estado). Así que no tiene nada que ver con el tema.

Los fondos recaudados se usan para una inmensa cantidad de caminos y carreteras, urbanas y rurales, que no pueden ser concecionadas. Además de otros programas sociales, fondos y programas (por algo la bencina no sube proporcionalmente a las alzas del petroleo).

El alza del precio del pétroleo es un fenómeno mundial. Y no porque hoy tengamos que pagar más por él se van a reducir los impuestos.

Desde mi perspectiva, urge mucho más utilizar otras fuentes de energía, mejorar el sistema de transporte público (llegando incluso a conseguir que los más cómodos no se quejen) e incentivar el uso comunitario de medios de transporte (es rídiculo que de cada 10 autos, 7 lleven a un solo ocupante). Lo otro es puro bluff. Populismo fácil y barato.

Jorge:

19.07.06 @ 8:59 am

Francisco Franetovic, Puedo estar de acuerdo a que en todas partes el uso de combustibles de este tipo generan las misma externalidades negativas como señalas, sin embargo no hay en este minuto otro que lo pueda reemplazar, por eso estoy de acuerdo tambien en que se debe invertir en la busqueda de nuevas fuentes de energía como lo que sucede en brasil, pero me parece que mal entendiste lo que escribí, yo no señalo que haya arancel diferenciado entre santiago y el resto del país sino que el gobiero debe ser mas eficiente en el uso de los recursos invertidos en los programas sociales, de esta forma no necesitaríamos impuestos tan alton no solo en el combustible.
Tampoco creo que el impuesto sea un medio para combatir la contaminación, porque si lo que queremos es un país limpio se deben aplicar políticas en muchos aspectos para lograrlo; el impuesto sólo relativiza el tema a las personas que no lo pueden pagar… pero siempre habrá alguien que lo pagará y por lo tanto seguirá contaminando. ahora bien piensa que la mayoría de los productos en especial de primera necesidad se distribuyen a las distintas localidades por tierra, tu honestamente crees que el costo del flete, que dicho sea de paso aumentará en la medida que suba el combustible, lo asumirán los transportistas o los comercializadores del producto… no.. será traspasado al consumidor final, por lo que al final de la cadena quien termina pagando el impuesto son aquellos que tal vez no tienen vehículo y que deben sobrevivir con un sueldo minimo de $135.000.- y que en terminos reales sólo tienen algo más de $100.000.- para sobrevivir junto a su familia.

Quiero hacer un alcance sobre la contaminación en temuco… esta se produce mayritariamente roducto de sistemas de calefacción de combustion lenta de leña (estufas y chimeneas) este producto aún no paga impuesto especifico y espero que no lo haga por obvias razones.
En cuanto al fenómeno del alza mundial del petroleo es cierto, y los niveles de impuestos aplicados a los combustibles estan al nivel de la comunidad europea, lo malo es que el ingreso percápita de los europeos es ostenciblemente superior al nuestro…. eso es bluff, populismo barato y fácil, o sólo es que tu visión del problema es un tanto obtusa??

Francisco Franetovic:

19.07.06 @ 3:26 pm

El impuesto a los combustibles no combate la contaminación directamente. Sino que simplemente desincentiva el uso del automóvil. Claramente, a la hora de desplazarse, existen varias alternativas: tren, bus, avion. Micro, metro, bicicleta, con el vecino, bus interurbano, etc.
Si no existiera, muchos irian a la panadería de la esquina en auto. En Chile no existe conciencia, todos hablan de la contaminación y muy pocos están dispuestos a sacrificar sus viajes en auto particular (viajando con vecinos, familiares o usando el transporte público) y así aportar su “granito de arena”.

Ojalá se implemente algún tipo de gravamen al uso de calefacción a combustión lenta. Y a los autos Diesel, que son la “moda” de hoy en día.

El impuesto al diesel (que es lo que usa el sector productivo, incluyendo camiones) es bastante más bajo que el de la bencina. Claramente por debajo del promedio europeo. Si fuera a la par con el de la bencina, otro gallo cantaría. Además, hay un fondo que estabiliza el precio de los combustibles. Más no se puede hacer…

La planificación tributaria no puede ser modificada de una semana o de un mes a otro, en base a una coyuntura (alza del precio del crudo, en este caso). Y es por esto en que un llamado a suprimir o reducir este impuesto se dice, ciertamente, populista.

Jorge:

19.07.06 @ 4:56 pm

Estoy de acuerdo en que hay que atacar la contaminación, el tema es un muy importante y hay que tomarlo seriamente, pero como señalé anteriormente se debe atacar en forma integral, para ello debe haber un compromiso de todos incluyendo al gobierno, es este último el que está llamado a implementar planes, programas y políticas tendientes a ello. en consecuencia no podemos atacar la contaminación con desinsentivos que al final sólo afectan a los más pobres de nuestro país. (se entiende que el I.E. para los sectores más pudientes de nuestra sociedad es un costo marginal).

Estoy de acuerdo en que con la programacion tributaria del país no se juega, pero con los bolsillos de la gente tampoco, por lo demás desde hace alguno años el impuestos a la renta ha ido aumentando en forma escalsonada 0,5 % anualmente, y el iva que excepcionalmente sería de 19% por cuatro años al final quedo en esa tasa. En definitiva lo que se plantea es una disminución… que puede ser escalonada de tal forma que vaya disminuyendo en la medida que el crudo siga subiendo no te parece?

el impuesto al diesel no es mucho menor que el de la bencina, por lo que entiendo las empresas que lo ocupan para su actividad puede recuperar un porcentaje de él.

En cuanto al especifico sobre la leña que planteas… piensa en el agricultor que corta algunos arboles los hace leña y los vende para pagar los estudios de sus hijos en el campo (que es donde generalmente se encuentra la producción de leña, o pensabas que hay transnacionales dediacadas a la fabricacion de astillas para las estufas a leña?).

No es mi intención discutir largamente sobre el tema, lo que quiero que veas es que la realidad que tu vives en santiago no es la misma que en el resto del país, las caracteristicas de los centros urbanos son distintas entre sí, por eso lo de ir al trabajo con el vecino, en bicileta en bus no pueden ser aplicadas en todas las ciudades porque son realidades distintas, que pasa si tu vecino trabaja en un lugar distante de tu trabajo o tiene un horario distinto, o los niños estudian en colegios distintos, etc. por eso las solucioes a la problematicas deben ser genericas pero no basados en un sólo grupo de personas sino en la diversidad que constituyen nuestro país.

Erkennt:

08.11.06 @ 9:03 pm

Ayyyy…externalidades negativas mis polainas!!!

no me la compro, es un analisis económico, pero deja de lado lo político, y pienso q el impto a la bencina es puramente político…

ah…y el Transantiago apesta

barbarea:

05.03.07 @ 4:37 pm

alguien save quien es maleboloooooooooooooooooo
me pidieron una tarea y no c quien es

homero simpson:

10.07.08 @ 11:33 am

Andres velazco

chuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuupaloooooooooooooooo!!!!

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