Columna: Los olvidados negros karatekas

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Las películas de artes marciales tuvieron su auge en occidente durante la década de los ochentas y principios de los noventas para luego decaer y limitarse casi exclusivamente a aquellas producciones realizadas en Hong Kong. Debo decir que para muchos quienes vivimos nuestra infancia durante aquellos bizarros años, las películas de karate eran parte fundamental de la misma, eso sin mencionar que hicieron que muchos quisiésemos meternos a algún “dojo” para poder aprender “la grulla” o para romper bloques de hielo o ladrillos con nuestras propias manos.

Ciertamente los protagonistas de dichas películas no se caracterizaban precisamente por sus enormes dotes actorales sino que porque eran capaces de matar a cien tipos con sus propias manos y siempre se quedaban con la mina de la película. Van Damme, Sasha Mitchell (más conocido como Cody de Paso a Paso), Ralph Macchio y Steven Seagal (ese que nunca se despeinaba) se transformaron en íconos generacionales protagonizando puras películas de mierda.

Muy a pesar de la calidad de las películas, eran éxitos comerciales asegurados de modo que las secuelas no se hacían esperar (por ejemplo Kick Boxer, Karate Kid y Retroceder nunca, rendirse jamás). Los productores probaron muchas fórmulas para entregar algo novedoso. De todas estas pruebas y experimentos los que menos funcionaron fueron los karatekas de color negro. Yo no sabría decir porque, pero la verdad es que un negro karateka no resulta muy convincente y un tipo con un afro dando patadas a diestra y siniestra al son de música soul no es lo más oriental que uno podría imaginar.

He aquí una pequeña reseña de aquellas olvidadas joyitas que nos hacen recordar el porque los karatekas de color no son los más recordados.

El karate tiene mucho groove

Durante la década de los setentas surgió un género cinematográfico llamado blaxplotation, el cual se caracterizaba por utilizar todos los estereotipos setenteros de los estadounidenses afroamericanos para lograr captar su audiencia. Fue gracias a este género que en la actualidad podemos disfrutar de unas de las cincuenta peores películas jamás hechas: Black Belt Jones.

Black Belt Jones es protagonizada por el incomparable Jim Kelly, quien ya había tenido una participación secundaria junto a Bruce Lee en Enter the Dragon. Filmada en 1974, la película es una mierda en si y no hay vuelta que darle. Jim Kelly hace de un maestro de karate que debe hacerle frente a unos pandilleros en un suburbio de Harlem, el que es sin duda alguna el mejor lugar para ambientar una película de artes marciales.

Dentro de todo lo mala que es la película, esta tiene escenas notables como esa donde Jim Kelly se aforra a unos pandilleros arriba de un vagón de tren y lanza a uno por la ventana el cual queda como con una especie de espasmos que jamás he vuelto a ver en mi vida.

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La película fue un éxito, contrario a lo que cualquier persona sensata hubiese imaginado, y Jim Kelly se transformó en un icono, lo cual lo llevó a protagonizar varias películas de artes marciales, cada una más mala que la otra. De todo este malgasto de acetato, la más rescatable es Black Samurai. Que quede claro que cuando digo rescatable, no digo bajo ningún caso que se asemeje siquiera a algo bueno.

El karateca new wave

Sin duda alguna, Black Belt Jones dejó la vara muy alta y no cualquier karateka negro podría compararse con Jim Kelly. Eso era lo que la gente pensaba hasta que en 1985 se estrenó en los cines The Last Dragon. De verdad, yo no se que pensar de esta película ni tampoco se en que chucha estaba pensando su director, el que no tiene perdón de Dios, ni aunque hubiese estado en la peor volada de tolueno.

The Last Dragon es una película de mierda, con todas sus letras, y está llena de todos los clichés propios del cine de los ochentas, que incluye un OST digno de Magnetoscopio Musical. Los personajes son una mezcla de los Jacksons Five con Jem y el protagonista, Bruce Leroy, es un típico adolescente de película teen ochentena, con la pequeña salvedad que se viste con uniforme mao y quiere ser como Bruce Lee.

Bruce Leroy debe hacer frente al malvado Sho Nuff, una especie de shogun de Nueva York que se parece más a Afrikaa Bambata que a un señor feudal japonés, que recorre las calles de la Gran Manzana sembrando el terror junto a su pandilla. Para enfrentarse al malulo de Sho Nuff deberá transformarse en el sucesor moreno de Bruce Lee. Una maravilla.

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La mejor es donde el negro no habla

Bruce Lee es sin duda alguna el mejor exponente de los actores de películas de artes marciales. Sus películas son de culto y su imagen es conocida casi en el mundo entero. Dentro de la filmografía del Dragón, las dos películas más comerciales y exitosas, Enter the Dragon de 1973 y Game of Death de 1978, tienen como parte de su elenco a un actor de raza negra.

En Enter the Dragon, el negro de la película no es otro que Jim Kelly el negro karateka aliado de Bruce Lee. Kelly tiene un pequeño papel dentro de la película y se aforra a un par de chinos. En The Game of Death, el negro de la película es el último enemigo al que debe derrotar Bruce Lee. En sentido estricto, el negro no es karateka y se nota, pero la producción de la película pretendió (aunque no lo logró) vendernos lo contrario. Este “karateka” es ni más ni menos que el basketbolista de los Lakers, Kareem Abdul Jabbar.

La pelea es de lo mejor, a pesar de lo tronco que es el negro, y una de las mejores cosas es que no hay diálogos de modo que no hay oportunidad alguna en la que Abdul Jabbar la eche a perder con sus tremendos “dotes” actorales.

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8 Comentarios :

Javier Santiller:

16.03.08 @ 11:12 pm

Jim Kelly es la cagá, especialmente por el afro.
Lo mejor de la blaxplotation, a pesar de que no es karateka, es Shaft, por lejos. Una joyita.

rotten:

17.03.08 @ 8:26 am

Recuerda que Kareem fue alumno de Bruce Lee, así que algo de artes marciales sabía el negro.

DANI:

17.03.08 @ 1:49 pm

“Un actor de raza negra”. Yo soy raza cocker spaniel. Na’ que ver hablar de razas po oye.
En fin, el blaxplotation lo caché por la música, hay unos discos recopilatorios bien bueeenos, pero nunca he podido ver una peli, aunque con este artículo ya no me dan muchas ganas. Lo que vi fueron unos videos de la Pam Grier, la protagonista de Jackie Brown, donde salía bailando y pegando patadas. Igual fue raro después de verla guatona y alcohólica en The L Word.

juano:

17.03.08 @ 6:33 pm

Karatekas no sé, pero negros y samurais quedan la raja. Nunca viste El Camino Del Samurai, con Forrest Whitaker?

Ah y ándate a la chucha, Retroceder Nunca Rendirse Jamás es la mejor película de la historia, y punto. (fue la primera que vi en la tele)

POTQ.cl:

18.03.08 @ 11:59 am

Este karateca negro es una maquina

http://youtube.com/watch?v=VLGf47GqOfg

Fernando:

19.03.08 @ 4:27 pm

Black Belt Jones es la raja!

Su banda sonora aún más!

Joseignacio:

20.03.08 @ 1:00 am

hay negor secos pal ala….esta…”undercover brother”….ke es un maestro…
y en los videojuegos tb
el “garou mark of the wolves” sale un negro karateca….y en el juego de pelea de double dragon “rage of the dragon” sale un negro cn un traje a los bruce lee/mina rucia de kill bill y un afro ke pega patadas en el culo, de esas que suenan PAF! POM!
y no me vengan a weiar cn el racismo extremo ke “uhy dijo negro” pk eso a los gringos…aca tengo varios amigos ke les decimo negro y niuno nos ha demandao, ni se siente mal cada vez ke uno les dice “cara de noche” o algo or e etsilo

juan:

04.04.09 @ 2:14 pm

a un amigo le deciamos negro color del oyo
le daba lo mismo

a nosotros tambien

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