
El explosivo crecimiento ha que tenido Internet y la democratización de la cibercarretera mundial de la información gracias a los servicios de la llamada web 2.0 no parecen ser avances tan positivos como pudiese parecer para quienes vivimos enchufados a un computador gran parte del día.
Claro que es chori que cada vez más gente tenga acceso a Internet y que cada vez se utilicen más los espacios que permiten un desplazamiento libre de la información como los blogs y las e-zines. El problema surge cuando estos espacios son usados para promover ideas reñidas con lo que entendemos “bueno” o “correcto”, como lo son el terrorismo o el odio racial y religioso.
El Centro de Estudios Simon Wiesenthal -que lleva el nombre del ilustre cazador de nazis y tiene como tarea el estudio y promoción de los derechos humanos–, luego de elaborar un estudio llamado Hate in the Information Age, concluyó que en el último año el odio cibernético, u odio 2.0 si lo prefiere, había aumentado en un 30%. Esto quiere decir que en doce meses había 8.000 páginas más con contenido “problemático”. Si me preguntan a mí, con certeza afirmaría que el odio en la red creció desde que en Disorder tenemos feedback.
De cierto modo esto no debería sorprendernos en absoluto si tomamos en cuenta que las herramientas para difundir ideas y opiniones con respecto a tal o cual tema han aumentado exponencialmente respecto hace un par de años atrás, y resulta un tanto obvio que puedan ser usadas para promover el racismo, el antisemitismo o para humillar a una persona –lo que se conoce como el ciberbullying– de manera anónima y cobarde, como tantas veces lo hemos visto en nuestro país.
Desgraciadamente es imposible llevar un control sobre los contenidos peligrosos en Internet porque no puedes tener así como un Net Nanny sobre un espacio del cual no se conocen límites porque siempre va a haber algo que se escapa. Por lo demás, la línea entre el adecuado control de la información disponible y la censura, resulta demasiado tenue como para “prevenir” la proliferación de contenidos realmente peligrosos cosa que, siendo sincero, me parece imposible.
7 Comentarios :
Daniela:
25.05.08 @ 10:57 pm
MMmm, qué iba a comentar….
Ahh que el otro día en facebook encontré unos grupos estilo “Yo me comí a una fea”, “Yo hice feliz a una fea”, etc., lo que me pareció muy estúpido y ofensivo. Internet está lleno de cosas estúpidas y ofensivas, y lo mejor que uno puede hacer es ignorarlas y despúes educar a sus hijos de manera que no se contaminen con tanta basura.
Nicolas:
26.05.08 @ 3:47 am
En internet practicamente todos tienen voz y voto, inlcuyendo a los irresponsables.
Solia ser que la gente se formaba opiniones con respecto a temas, promovidos por “lideres de opinion”, que usualmente (no siempre) eran gente con bastante credibilidad y tribuna.
Hoy en dia, todos somos potenciales lideres de opinion, acarreando los pros y los contras que conllevan.
Este es el precio, de una sistema verdaderamente democratico!!!
mauro c.:
26.05.08 @ 1:55 pm
lo interesante de todo esto es la vocacion de expresarse y leer opinones distintas, por lo menos el odio se expulsa y no s reprime… es una buena terapia.
álvaro:
26.05.08 @ 9:59 pm
Francisco, la forma en que planteas el tema hace pensar que falta poco para que los neonazis salgan a pegarnos a todos. Mientras las opiniones que aparecen en esos sitios permanezcan en las esferas privadas de los que los visitan, no hay problema. El asunto se complica cuando el odio sale de tu casa y alguien resulta afectado, pero esos casos son raros. Nunca falta el que se hace el choro por internec
Rolancho:
27.05.08 @ 10:39 pm
Facebook tiene muy buenas app, hay que decirlo, pero tambien está lleno de idioteces.. como el ejemplo que dá daniela… y lo peor que seguramente esa app la escribio un wn feo en un afán de pertenecer a un circulo de idiotas que admira… Estupidez 2.0…
Chris Thompson:
28.05.08 @ 1:08 am
El tema es jodido y complejo, porque surge el debate sobre los efectos (perversos si se quiere) de la tecnología sobre el ser humano. Debate que por cierto se ha sustentado en argumentos tanto filosóficos como técnicos al respecto. Me encuentro en Iqq. realizando mi investigación sobre el tema del ciberbullying. A primera vista los resultados son un tanto difusos: la información es un tanto esquiva. Pero al poco andar uno se da cuenta de la gravedad del asunto. Como lo que sucedió el 2006 con Pamela Pizarro, que muchos recordarán por haber cometido suicidio al no soportar las burlas y la humillación, principalmente por Internet; incluisive después de fallecida. Ahora, y he aquí el debate TECNE/HOMBRE, ¿a quién culpamos? Los más conservadores (o ultra) llaman a cerrar la Internet por un par de años para que la cosa se calme (aunque muchos lo hacen en relación a la piratería). No creo que se pueda relacionar el odio 2.0 con los procesos de democratización en Internet. Hacerlo plantea un dilema aún mayor.
Saludos!
zaida montero:
02.06.08 @ 1:06 am
hola me parece muy interesante que comentan las nuevas “consecuencias negativas” de esta comunicacion que cada vez se convierte mas atemporal y en donde dia a dia, las personas “venden” su vida publicamente con fines distintos.
no deja de ser importante lo que conlleva la nueva manera de comunicar, a la velocidad de la luz, sin restricciones, ni tabus, es increible, toda la informacion y entretencion que te entrega esta shet, pero ojito ocupemoslo con un fin positivo
de lo contrario nuestra mente se achicharrara y resetiaremos nuestras neuronas para siempre.
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