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De la pantalla a los audífonos: Brody, Westwick, Cera, Lewis y Schwartzman

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Esta es la historia de cuatro veinteañeros actores y una actriz algo mayor, que dividen su tiempo entre sets de televisión/cine y guitarras. Casi todos relegaron a un segundo plano la música, y aún así los resultados son interesantes. Tal vez por la paradoja de Jared Leto: si dejas de actuar, tu grupo será una basura. Con Adam Brody, Ed Westwick, Michael Cera y Juliette Lewis, pareciera quedar demostrada. El caso de Robert Schwartzman marca la excepción a la regla. Veamos.

Por Francisco Franetovic / Foto portada: Charlie Cravero | Big Japan: Anil Sharma

Son varios los músicos que probaron suerte frente a las cámaras: David Bowie, Mick Jagger, Tom Waits, Iggy Pop, Elvis Presley, Frank Sinatra, Bob Dylan y así. A ellos, nadie les va a discutir nada.

En la otra esquina están los actores que cambiaron guiones por tablaturas. Desde el bodrio de David Hasselhoff hasta las buenas experiencias musicales de Brigitte Bardot junto a Serge Gainsbourg.

Hay muchos: Adam Sandler no se lo toma muy en serio; Jennifer Lopez sigue la pauta de los latin charts de Estados Unidos; Jack Black lleva varios años con Tenacious D; Johnny Depp se decidió por la actuación, aunque de vez en cuando agarra la guitarra para colaborar en algún show especial; Michael Pitt compuso gran parte del OST de Last Days, la biografía-que-no-es-biografía de Kurt Cobain, realizada por Gus Van Sant; Viggo Mortensen ha colaborado con Buckethead en siete discos, reclutando a Frodo y Charlie en una oportunidad; y etcétera, etcétera, etcétera.

Jared Leto es un caso especial. Al tipo le va bien con 30 Seconds To Mars. El problema es que está más preocupado del rimel que de otra cosa. Aún así, llama la atención que dejara de lado -en parte- una prominente carrera actoral para dedicarse a la música: probablemente firmaría contratos más jugosos en Hollywood.

Pero bueno, el Jared tenía que decidir y, a diferencia de lo que hace la mayoría en su lugar, eligió la música. ¿Resultado? Eh, a los cabros (chicos) les gusta…

Big Japan, The Filthy Youth, The Long Goodbye, Juliette & The Licks y Rooney incluyen en sus filas al menos un actor medianamente conocido. No prometen ser la gran cosa, de hecho, eso es lo rescatable: no hay mayor pretensión detrás, pero sí mucha libertad. O, al menos, más de la que tienen en el cine y la televisión.

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Big Japan

Adam Brody se hizo conocido gracias a su rol protagónico en el culebrón adolescente The OC. Seth Cohen era un nerd, fanático de los cómics, el punk y el “indie” gringo. Coincidencia o no, personaje y actor compartían bandas favoritas: desde Ramones y Sex Pistols hasta Bright Eyes y Death Cab For Cutie.

El 2005, Brody tomó las baquetas para formar Big Japan junto a Nathanial Castro (voz), Brad Babinski (bajo) y Bret Harrison (guitarra y también actor). Musicalmente, se notaba que habían escuchado la vertiente más pop de Sub Pop. Las canciones eran livianas y pegajozas, con guiños a Sunny Day Real Estate, Jack Johnson, The Shins, The Get Up Kids, Bob Dylan y Simon & Garfunkel.

El único registro de esta aventura originalmente llamada Steven’s Team (por el persona que Jim Carrey acosa en The Cable Guy), es el EP Music For Dummies (2005, Nightshift Records). Algunos dicen que la baja producción se debe a la copada agenda hollywoodense de Brody y Harrison. Otros no le dan tanta importancia al proyecto (de hecho, actualmente se encuentra en pausa indefinida). El mismo Seth Cohen lo dijo en The OC: “Escuché música realmente desagradable y supe que sólo podría ser…un actor autocomplaciente con su instrumento.”

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The Filthy Youth

Del mismo creador de The O.C, Josh Schwartz, nació otro drama juvenil: Gossip Girl. Lo mismo de siempre: colegiales con mucho dinero y tiempo para drogarse y toquetearse. Eso sí, las playas de California dieron paso a los edificios Neoyorkinos. Y claro, los personajes cambiaron las tenidas veraniegas por elegantes abrigos de diseñador.

En Gossip Girl, Chuck Bass es el malo de la historia. Acosador, fanático de las drogas blandas y con pinta de rockstar british. De nuevo, por esas casualidades de la vida, Ed Westwick -el actor tras el personaje- es, de hecho, inglés y tiene un grupo: The Filthy Youth.

La referencia inmediata es el primer disco de The Libertines, Up The Bracket (2002), y el debut de Babyshambles, Down in Albion (2005). Cosa de escuchar “Boy Don’t Smoke” para darse cuenta de que la voz de Westick es el punto intermedio entre Carl Barat y Pete Doherty.

Incluso comparten influencias: Paul Weller (The Jam), XTC, The Clash, The Velvet Underground y The Rolling Stones. Aunque estos cinco veinteañeros de Stevenage, Londres, citan cosas nuevas como The Rakes, The Hives y The Strokes.

Si bien es cierto que The Filthy Youth es justo lo que necesitaban los(as) viudos(as) de The Libertines, no se quedan en eso. Suena bien el acento traposo de Westwick acompañado de las guitarras sucias de Benjamin Lewis y Jimmy Wright.

Échenles un orejazo.

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The Long Goodbye

Michael Cera tenía quince años cuando entró al elenco de Arrested Development.  Luego, cuatro años después, vino Superbad, Juno y lo que todos sabemos: éxito y fama de sólo-hago-un-tipo-de-papel.

Como sea, al final de Juno, y junto a la co-protagonista, Ellen Page, Cera versiona “Anyone Else But You”, original de los Moldy Peaches.

Esa escena -que da fin a la película- no es una excepción a la regla para Michael Cera: el tipo toca guitarra y es fanático confeso de Weezer. A tal punto que tiene su propio grupo, The Long Goodbye, junto a Clark Duke (su compañero en Clark and Michael, la serie web de la CBS) y Christian Buenaventura. Juntos, han  grabado unos cuantos demos caseros, de los cuales cuatro están disponibles en su Myspace. Todos, del 2006.

Se nota que el proyecto ha sido abandonado. Ya está dicho: no parece fácil conciliar las dos actividades. Aún así, las cuatro canciones en clave lo-fi merecen una escucha. Es una muestra de pop dulzón de California. Algunos dirían “folk” porque usan guitarra de palo. Pero ese es otro cuento.

Lo cierto es que The Long Goodbye es el simple ejercicio de juntarse entre amigos a hacer canciones. Aunque, de hecho, no muchas veces estuvieran juntos literalmente. El propio Michael Cera describió el modus operandis en el blog de la banda: “Amigos, ha pasado bastante tiempo, pero no nos hemos olvidado. Me encuentro en mi tierra natal y Clark está devuelta en Los Ángeles, donde está  su equipo de grabación. Voy a grabar una canción hoy y a subirla ojalá el miércoles, o tal vez el martes. Clark tiene algunas canciones escritas que espera grabar pronto, y ojalá un día estemos tocando en la misma habitación de nuevo”.

En su sitio dicen que les vuela la cabeza David Bowie, Bob Dylan, Brian Wilson, Big Star…Pero ¿a quién no? Además, citan a los contemporáneos Destroyer, Of Montreal, Sufjan Stevens, The Decemberists, Ben Kweller, Sparklehorse, The Unicorns, The Rentals (del ex-Weezer Matt Sharp) y Built to Spill.

Eso, según ellos. ¿Quedemos en que son bonitas e ingenuas –“Can I Call You Mine” no puede ser otra cosa– canciones? Y búsquen el cover de “El Scorcho”, en youtube.

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Juliette & The Licks

Juliette Lewis es una actriz de envidiable currículo. Ha trabajado con Martin Scorsese (Cape Fear, 1991), Woody Allen (Husbands and Wives, 1992), Quentin Tarantino (Natural Born Killers, 1994) y Robert Rodríguez (From Dusk Till Dawn, 1996). Y bueno, tiene un rol importante en una de las comedias yanquis más divertidas de lo que va de milenio: Old School (2003).

Al escuchar Juliette & The Licks, la banda en la que Lewis canta, la pregunta es de cajón: ¿Qué hace una chica tan guapa cantando cosas como “fuck, fuck, fuck, fuck you and fuck you and fuck you some more”?

Suena a cliché, pero ¿qué tanto?: Juliette siempre fue una rebelde. Cuando tenía catorce años, dejó su casa y el colegio; a los quince ya manejaba ilegalmente; a los dieciséis fue arrestada por estar en un club para mayores; y a los 23 se limpiaba de las drogas.

¿Y ahora? Bueno, canta en un grupo punk, Juliette & The Licks, completado por los guitarristas Craig Fairbaugh (de Plus 44) y Emilio Cueto (que ha tocado con Obie Bermudez (!) y Julio Iglesias Jr (!!)), el bajista Jason Womack y el batero Ed Davis.

Pero antes de eso, Lewis ya había probado sus cuerdas vocales en las bandas sonoras de las ya mentadas Natural Born Killers y From Disk Til Dawn, además de las correspondientes a Strange Days (1995, donde versiona “Hardly Wait” de PJ Harvey) y  The Crow Salvation (2000), sólo por nombrar algunas.

Pero volvamos a Juliette & The Licks. El 2003 debutaron en el club de Johnny Depp, The Viper Room. Y mal no les ha ido: el 2004, Juliette participó activamente en el disco de The Prodigy, Always Outnumbered, Never Outgunned; al año siguiente editaron su disco debut, …Like a Bolt of Lightning; para el segundo, Dave Grohl “parchó” las baterías ante la renuncia del entonces baterista Jason Morris. Además, formaron parte del Warped Tour de Vans y Lewis conduce un programa de radio en un ficticia estación de GTA IV.

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Rooney

La familia Schwartzman no es una más de la lista. Jack Schwartzman es hermano político de Francisco Ford Coppola y padre de Jason y Robert Schwartzman, quienes a su vez son primos de Nicolas Cage, Sofía, Roman y Gian Carlo Coppola.

Jason es conocido por sus actuaciones en Rushmore (1998), I (heart) Huckabees (2004) y, principalmente, por María Antonieta (2006) y The Darjeeling Limited (2007). Además, fue baterista del grupo californiano Phantom Planet hasta que decidió dedicarse por completo a la actuación. En tanto que Robert -dos años menor que Jason- es el líder de Rooney, una auténtica licuadora Made in USA capaz de mezclar Beatles, Queen, ELO, Oasis y Weezer, entregando algo que vale la pena.

Robert también actúa (era que no), pero, a diferencia de Jason, optó por la música. Por lo mismo, ahora se hace llamar Robert Carmine (en honor a su abuelo Carmine Coppola, también compositor). Paradójicamente, Robert y los demás Rooneys debutaron taloneando a Jason y los Phantom Planet, el 2002, para terminar girando con Weezer y The Strokes.

Cosas de la vida.

11 Comentarios :

ursula:

18.07.08 @ 4:39 pm

Siempre amaré la actuación de Jared como Harry Goldfarb en “Requiem for a Dream” pero su música es una real mierda, debió dedicarse a tiempo completo a la actuación este cabro, lamentable…se perdió el muchacho…

fer:

18.07.08 @ 5:00 pm

Bueena, sólo quería decir que Jason Schwartzman también tiene un disco bajo el seudónimo de Coconut Records y es bien estupendo, Kirsten Dunst hace los coros en una de sus canciones.

bachiño:

18.07.08 @ 5:50 pm

buen recuento

juliette & the licks andaban por esta parte del mundo hace unos meses

Diegoyougo:

18.07.08 @ 7:19 pm

Y Coconuts Records?. Rooney es buenísimo

juan solo:

18.07.08 @ 11:47 pm

El único gran paso de la pantalla a la música es el Vincent Gallo, su disco Gwen es una demencia maravillosa.

Punky Matías (Me creo):

19.07.08 @ 2:30 pm

Quiero agregar a Juan Burro, aka. Pablo Schwarz a la lista. Definido por la Rolling Stone, como el Adam Brody nacional, Juan Burro es el encargado de los tambores en la (in)olvidable banda “Las Maracas”, en la que también desempeña funciones instrumentales el -alguna vez llamado- Robert de Niro criollo, Néstor Cantillana.

Detalle aparte merece el disco “Kaviar Kub”, del incomprendido rapero / bailarín / actor, Paul Barreaux, quien cosecho su flow a punta de coreografías y tetazos en Venga Conmigo, regalándole al mundo el siempre recordado hit bailable y krisskrokresco “Como sangre para un Asesino”. (http://www.musicapopular.cl/2.0/index2.php?op=Artista&id=2264)

Y cómo olvidar a Raquelita Calderón y su disco títulado simplemente “Kel”.

Alejandro González:

19.07.08 @ 8:27 pm

Buen artículo. Aunque falto mencionar a esa diosa que es Scarlett Johansson. Tiene un cover de Summertime, muy cachondo. El single que lanzó, niun brillo.
Solo quería rectificar un dato: “Natural Born Killers” no es de Quentin Tarantino, sino que tiene toda la firma de su director Oliver Stone con todas esas camaras V8, blanco y negro, en sephia y cuanto artilugio pudiese utilizar. Si bien Tarantino escribio el guión, el tipo quedo horrorizado con el resultado final, y pidio sacar su nombre de tal esperpento, pero no fue escuchado, ya que habia firmado contrato y su nombre detras de un film, por muy malo que sea, vende. Es cosa de recordar Hostel.

bárbara:

20.07.08 @ 5:39 pm

estoy muy de acuerdo con “juan solo”, vincent gallo la hizo.
buen reportaje, me gustó. voy a bajar las bandas a ver qué tal.

saludos!

álvaro:

20.07.08 @ 6:54 pm

Lo de Johnny Depp para Last Days, junto con lo de Jack Schwartzman no lo sabia, es una agradable
novedad para mi. me gusto el reportaje. .Eso si. fueron duros con Big Japan, la banda no es tan mala..

daniela paz:

20.07.08 @ 8:42 pm

buenísimo, Adam Brody es el chiquillo más lindo del mundo, y más lindo se ve atrás de la batería

arturo:

29.01.10 @ 4:08 pm

buena volaita el articulo, solo un detalle: Natural Born Killer no es de Tarantino, sino que de Oliver Stone
Saludos

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