
Hace un par de días, el sacerdote jesuita Felipe Berríos publicó en “El Mercurio” una columna en la que reflexiona en torno al particular gueto del cual forman parte las universidades ubicadas en la precordillera santiaquina, desatando la furia colectiva de los ligados a ellas. Lo cierto es que Berríos no ha descubierto la pólvora ni mucho menos ha desnudado por primera vez algunos de los flagelos más profundos de nuestra sociedad, sino que simplemente logró encender una discusión de la que no podemos abstraernos. De desigualdad, segmentación, guetos y falta de oportunidades.
Por Francisco Franetovic / Foto portada: Andrew DeVigal
No hace falta más que un personaje del establishment -”creíble” para algunos- como el padre Berríos saque a relucir en su columna de El Mercurio algo que el 90% de Chile ya sabe, para causar resquemor en un sólo lado de la tortilla: los que defienden, sea cual sea el motivo, a las universidades de San Carlos de Apoquindo (o de “cota mil”, en palabras del propio Berríos), quienes de inmediato -y equivocadamente- argumentan estar siendo atacados por un “resentido” “cura rojo” (como lo llaman algunos feligreses del blog del ya mentado diario). Si estas personas -los afortunados de la historia- se sienten tocadas u ofendidas ¿qué quedará para las personas que forman parte del otro lado de la tortilla (los excluidos por el sistema de educación superior)?
Lejos de abrazar las ideas y creencias del mentado sacerdote, quisiera plantear algunas reflexiones al respecto:
Primero, los comentarios de las personas “difamadas” por los dichos de Berríos desnudan una comprensión de lectura puritanamente superficial (¡era que no!). De inmediato asocian el relato del religioso con “realidad = protestas, gas lacrimógeno, piedras y capuchas”. No hay que tener tres dedos de frente para darse cuenta que el punto fundamental de la columna, esté uno de acuerdo o no, es la profunda diferencia entre vivir el día a día universitario sin salir del gueto de casas de poxipol y recorrer parte de la ciudad para compartir con profesores y compañeros que -aceptando el hecho de que incluso en las universidades públicas la mayor parte del estudiantado proviene de colegios privados o subvencionados- al menos forman un grupo relativamente diverso en pensamiento y en lo socioeconómico. Y no sólo me refiero a universidades estatales, también las hay privadas.
(Dato irrisorio: recuerdo un debate en la Universidad de los Andes relativo a la píldora del día después en el que sólo exponía gente contraria a la misma.)

Segundo, profundizando el punto anterior: en una universidad Opus Dei -por ejemplo- ciertamente el área de investigación no se entrometerá en temas vetados por la congregación (un ejemplo: en otra universidad católica no-opus se cesó a un profesor por tratar el tema del aborto desde un punto de vista alejado al de la Iglesia). Además, el profesorado y las mallas curriculares son tales, que la formación profesional que entrega va de acuerdo a “sus” valores como institución, y por tanto, se deja de lado los del “resto”. Es decir, se asume ex ante que los valores con los cuales comulga un porcentaje nimio de la población son los que una universidad debe entregar. Por otro lado, es bien sabido que en ciertas universidades se omiten ciertos autores y temáticas (ojo: no se prohíben y pueden estar incluso presentes en los estantes de las bibliotecas). De hecho, en las congregaciones católicas ultraconservadoras los mismos sacerdotes llaman a sus fieles a no leer ciertos libros por atentar contra sus valores (incluso novelas como “El Codigo Da Vinci”).
¿No sería mejor dar la posibilidad al alumno de decidir bajo su propio criterio qué autor o punto de vista lo representa más (lo cual se logra incluyendo y no omitiendo)? De lo contrario, se asume que el alumnado de las universidades “de las cumbres” vendrá con un chip predeterminado, sin disposición al debate o a encontrarse con nuevas formas de ver las cosas. Van “sólo a estudiar”, como todo “estudiante responsable”. Nada de meterse en política, ni mezclar sensibilidades con otras que atentan contra la propia religiosidad, ni mucho menos a manifestarse – aunque sea pacíficamente.

Tercero, los defensores de la élites utilizan las “misiones” o idas a sectores céntricos y/o populares para entregar café, conversación y algún bocadillo a los mas necesitados como atenuante de su auto-apartheid. Aceptando el hecho de que con tales actividades logran saciar el hambre y el frío por algunos minutos (o incluso provocar algún goce interno), lo cierto es que no son más que turismo aventura: jamás se empapan de los problemas de las personas que dicen estar ayudando porque sólo los observan a distancia. Están ahí, las carencias son evidentes, saben que existen, pero no les pertenecen. Esas cosas no se ven en su gueto, donde están el 95% del año. No discuten o planean soluciones al problema de fondo, solo hacen caridad. Y lo que es peor: la situación de los que reciben su misericordiosa ayuda no mejora a mediano o largo plazo. Es simplemente una sonrisa de media noche, para luego regresar a casa y continuar sus vidas. Es una experiencia comparable al volver de unas vacaciones, con la diferencia que en este caso no le cuentan a sus padres que conocieron tal y tal pueblo, sino que se enteraron de algo que, pensaban, era solo parte de los noticiarios: la pobreza.
Cuarto, otro argumento utilizado para defender un supuesto pluralismo son las becas que entregan algunas universidades “cota mil”. Si bien es cierto que existen, los que acceden a ellas son, como mucho, de clase media (valgan las excepciones), lo cual no es culpa de los ricos, ni de los medios, ni de los pobres, sino que del pésimo sistema educacional chileno, que proyecta la desigualdad desde la cuna hasta la tumba. Así, lo más probable (cosa de ver los últimos resultados de la PSU) es que los dueños de esos puntajes destacados que son becados hayan salido de colegios privados y, tal vez, del mismo gueto donde se encuentran las universidades en cuestión. Los mismos datos de la PSU muestran que los altos puntajes provenientes de colegios municipales prefieren la Universidad de Chile, mientras que los provenientes de colegios privados prefieren la PUC. Ya se imaginarán ustedes (no es muy difícil) cuales son los “planes b” de la una y la otra. Así, podemos tirar por la borda la idea de que un porcentaje -sea cual sea- de becados por generación garantiza diversidad y/o universalidad en su plantel.
Para rematar, el padre Berríos no desnudó nada nuevo. Simplemente -como ya dije- planteó ciertas preguntas en torno a temas como la desigualdad y la segmentación, que la gran masa de Chile (las personas AB y C1 en Chile representan aproximadamente el 7,3% de la población chilena, mientras que las personas C3, D y E representan el 77% de la población) tiene interiorizados hace mucho tiempo. Y el hecho de “sacar a flote” el tema -parece ser que algunos se vieron sorprendidos con él- no significa que Berríos sea un “disociador” social que está contribuyendo a polarizar el país entre “ricos y pobres” ( o “cota mil” versus “cota cero”). Es evidente que Chile es profundamente inequitativo en oportunidades y riqueza (el ingreso per cápita del 20% más rico es 15 veces el correspondiente al 20% más pobre; para los países G7 la cifra es de 7 veces), no hay que ser un genio ni un visionario para darse cuenta. Chile es el “jaguar de Latinoamérica” para algunos y, de hecho, un pequeño porcentaje de la población chilena tiene un nivel de vida superior al promedio europeo. El “pequeño pero” es que la gran mayoría está por debajo de ese promedio e incluso bajo la cota inferior del viejo continente.

Para terminar, quisiera aclarar que estas reflexiones no apuntan a personas individualmente, con nombre y apellido, sino que más bien a un “promedio” (por lo que explícitamente existen casos excepcionales, asumiendo una distribución normal). El problema no son los acomodados por tener lo que tienen, o los desvalidos por carecer de algo otros pocos poseen (lo primero es discutible: los ricos en Chile no son ricos por su esfuerzo únicamente, sino que también gracias a su origen, algo totalmente aleatorio e injusto. De hecho: “El resultado es más impactante si se compara el 5% más rico con el 5% más pobre. Entre 1990 y 2005 la distancia entre unos y otros se alargó de 110 a 220 veces” – link).
Lo realmente nefasto es que vivamos en un país donde la desigualdad corroe. Un país en donde la cuna determina gran parte de nuestro futuro, dejando al “mérito” (fuerza de movilidad social por excelencia en un sistema capitalista) un margen escandalosamente bajo. Un país en donde el llevar tal apellido o haber egresado de un establecimiento en particular son relevantes para el futuro laboral de las personas (ridículamente, muchos privilegiados se sienten ofendidos por pertenecer a la élite, argumentando que TODO es fruto de su esfuerzo y que la pobreza se debe EN PARTE a falta de oportunidades/exclusión y EN PARTE a que muchos “no se esfuerzan”). Un país construido sobre el elitismo, el rentismo y la inmovilidad social, desde siempre. Un país, como bien dice José Cademartori, cuya polarización “tiene poco que ver con trabajo o sacrificios, ni menos con talentos naturales. Tiene que ver con monopolios, instituciones económicas y poder político, coludidos para implantar las leyes que más les convienen”. Un país en el que debemos dejar de mirarnos el ombligo bajo la consigna “cada uno por su lado, y sálvese quien pueda”.


Creo que la cuestión a mejorado una enormidad, sin embargo no es suficiente y la pregunta que salta a la mesa es: ¿Qué hacer ahora?, sentarse a esperar que mejore la situación o irrumpir en el sistema. Creo que sin lugar a dudas la respuesta es la segunda, los jovenes que estamos en la U -y debo suponer la mayoria de los lectores de DISORDER.CL- tenemos la OBLIGACIÓN de cambiar las cosas ya que cuando uno se pone viejo se vuelve parte del problema, ahora que somos jovenes debemos ser parte de la solución. ¿De que manera? Bueno, yo diría participar en politica -partidaria o no- ya que el simple hecho de votar o participar en algún movimiento ayuda al país para que algún día las brechas se acorten.
Si ustedes creen que el problema está en ‘las cupulas de poder’, están en lo cierto, por ello hay que participar y no quedarse con pensar que la “POLITICA VALE MIERDA” o el ya cliché “NO ESTOY NI AHI”, hay que salir a buscar romper esas frechas y a la vez bajar a esas ‘culpulas’ que para mi son las unicas culpables en la desigualdad del país en todo ambito.
PD: No se si soy ciego o no veo el nombre de quien escribe esta columna…xD!
Saludos!

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encuentro escalofriantemente bueno el analisis
justo venia pensando eso en la micro iba en dorsal con independencia y vi que la plaza de ahi estaba un centimetro cuadrado de pasto verde, y ayer estaba en el bosque con bilbao las mansa plaza deluxe hasta los arboles tenian una distribucion estetica…. ¿por que por que los ricos?
cuicos masquenla rico ya llegara el dia en que se acaben sus dias de abundancia y hartura
y SI, soy clasista, yo le voy a la mayoria popular, si esa elite ha sido discriminadora desde hace 500 años, creo que yo tambien tengo derecho a discriminarlos hoy, y es por que los conozco mucho que no los paso

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felipe berrios la llea en mala

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Es verdad que existen guetos en ambos extremos, siendo no solo realidades distintas, si no que hasta podría decirse que son naciones distintas pues hablan distinto, tienen orígenes distintos, hasta tienen sus bailes distintos, hasta las caras son distintas, y los modismos… No me parecería raro que los muy ricos o los muy pobres quieran independizarse y hacer un país distinto del otro, por que tienen todo para hacerlo. Y yo qué soy? ninguno de los dos, pero sé que soy chileno, y que la cosa va precisamente por el concepto que tenemos de sociedad.
Porque si todos hiciéramos las cosas bien, y me refiero a el trabajo -payaso , gásfiter, minero , médico- y si pusiéramos como objetivos entregar el trabajo hacia la sociedad el problema podría mejorar. y no me vengan a decir que la culpa es del sistema, porque yo que escribo y tú que lees eres el sistema, todos lo construimos, y es labor de todos cambiarlo, si como todas las cosas esta funcionando mal, hay que corregirlo.
Es que estamos acostumbrados a actuar para satisfacer nuestras necesidades como persona individual, ya nadie se sacrifica por el grupo, se actúa de forma pasiva, es decir, dejamos que el sistema nos mande, pero no, usted debe ser activo, es decir , actuar con energía, sin que la corriente te lleve, proponiendo soluciones, ejerciendo la carrera pensando en los problemas de los demás, porque ese es mi trabajo. No basta con identificar el problema y dejarlo planteado y bien acotado, usted es parte del sistema, soluciónelo! Pues algo de experiencia de vida tiene que tener, y los problemas antes resueltos dejan herramientas que en un futuro pueden ser ocupadas para resolver ese problema que el sistema tiene.
Si usted estudia ingeniería, diseñe algo que mejore la vida de las personas más pobres, si estudia economía, piense como puede ayudar a distribuir los recursos escasos para los mas necesitados, si es profesor , procure diseñar planes para educar a la población en como salir adelante, enséñeles como pensar. Si usted es matrona , imagínese que la idea que cambie el mundo es una guagua y usted debe sacarla.
Tratemos de cambiar nosotros la realidad desde nuestro que hacer, recordando que los cambios al sistema/sociedad deben ser iterativos, es decir veremos su respuesta después de que lo cambiamos y ahí hay que actuar nuevamente.
En resumen, aportemos pensando en los problemas de la sociedad. Siempre teniendo en cuenta en que las cosas son herramientas, y el capitalismo ( esto es una visión distinta ) es como la madera, que puedo usar para hacer muebles útiles, o que puedo usar para fabricar armas para causar daño. El uso lo elige usted, y debes tener energía para decidir cual usar, y para regular su uso.
Pensemos, cualquier idea es buena para partir. Incluso si se le ocurre un invento puede patentarlo, y fabricarlo en Chile , y dará trabajo, y puede que los hijos de los trabajadores sean educados bien , y salgan adelante, y … pásese los rollos que quiera.
¿Quién da alguna idea sin hecharle la caca (nótese que es mas corto que decir mierda [nótese que aporto reduciendo las palabras de un modismo])al sistema?

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se fueron en la media vola cauros.

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LA SOLUCIÓN ES UNA SOLA…¿POR QUÉ LAS UNIVERSIDADES COTA 1000 NO CREAN UNA CUOTA DE ALUMNOS BECADOS DE MUY BAJOS INGRESOS, O DE APELLIDO MAPUCHE? SI LO HACEN (SI ALGUNO SABE DIGANLO) EL CURA NO TIENE RAZÓN, SI NO LO HACEN EL CURA TIENE TODA LA RAZÓN DEL MUNDO

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buenísima columna…qué bueno leer algo de este tipo
muy de acuerdo con el tercer argumento, buena analogía lo de la aventura extrema

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Super bueno el articulo, muy bueno el analisis.
Hay que generar discusión sobre el tema, es la primera etapa para intentar cambiar algo. Hay gente que le gustaria cambiarlo con una especie de revolución armada y pasar por las armas a los cuicos, pero eso no funciona. De hecho solo cambia la gente de posición, no la composición de la sociedad.

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Super bueno el articulo, muy bueno el analisis.
Hay que generar discusión sobre el tema, es la primera etapa para intentar cambiar algo. Hay gente que le gustaria cambiarlo con una especie de revolución armada y pasar por las armas a los cuicos, pero eso no funciona. De hecho solo cambia la gente de posición, no la composición de la sociedad.
Y lo que dice el amigo “LA MICRO”: eso es lo que hacian en los 70 los colegios cuicos… (te suena la pelicula Machuca?)
La solución es hacer un cambio radical en el sistema educacional, ya basta de los parches que vende la Concertación.

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estaba leyendo los comentarios que hay en la columna del cura, y francamente no deja de sorprenderme cómo tan increíblemente este país se está llenando de gente pelotuda y egoísta. y rubia.

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Creo que en nuestro país esta muy mal repartido el ingreso y espero que a futuro esto cambie, pero también creo que muchos Chileno se parte el lomo por darle una buena educación a sus hijos y un buen nivel de vida a su familia.
Yo espero poder pagarle a mi hija un colegio privado y enviarla a una buena universidad, sea cota mil u otra (aunque creo que será muy difícil, por que soy un ciudadano de clase media que trabaja para pagar cuentas, dividendo y darse un gustito de vez en cuando, ahorrar para mi es impensado por el momento con una hija de casi 2 años), Pero basta de la mediocridad y de la envidia, siempre se castiga al que le bien pelándolo hablando mal de Él……. Así nunca saldremos de nuestros problemas, debemos alegrarnos si a alguien le va bien, felicitarlo no cuestionarlo o atacarlo cuando por ejemplo quiere ocupar un cargo publico.
Si estas universidades cota mil o los colegios privados tienen grandes áreas verdes, estacionamientos y fabulosas instalaciones bien!!!!!, pero no le pidamos que ellos bajen a los niveles mediocres de la educación municipalizada.
Por lo demás las oportunidades están y hay muchos jóvenes becados estudiando en estas universidades gracias a su esfuerzo, las cosas gratis no las valoran, además creo que hay muchas personas que se aprovechan de su condición de pobreza y no le trabajan un día a nadie, me gustaría ver los fondos de los últimos 5 años de fosis, sercotec, Sence, municipalidades, fundaciones y otras organizaciones publicas y privadas ESTOY SEGURO DE QUE SALDRIAN UN GRUPO GRANDE DE PARASITOS QUE VIVEN A COSTA DEL ESTADO Y TODOS NOSOTROS SIN EL MINIMO ESFUERZO.
El gobierno tienes los recursos pero con sostenedores corruptos y ladrones, alcaldes que apenas saber leer, ministros que mienten en su curriculum, funcionarios públicos apernados, apitutados, reyes del mínimo esfuerzo (No todos) pero los hay y son la mayoría, robos, coimas, desfalcos millonarios en el gobierno y que terminan con 3 años de pena remitida …….Por la mierda!!!!!!! eso es lo que hay que cambiar, cárcel para estos ladrones y fuertes multas para que lo piensen dos veces ante de robarse la plata de todos los chilenos.

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bacán que se traten temas así, enserio que sí.

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excelente análisis, complementa toda la información sesgada que ha aparecido en la prensa durante estos días, felicitaciones y amerita seguimiento ![]()

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Lo más imbécil es que en Chile las tazas de crédito hipotecario están bajando drásticamente, repitiendo el mismo error de EEUU…

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No, no. Son casos totalmente diferentes. Lo de EEUU fue una burbuja; lo de Chile es un proceso natural en periodos de crisis (todos los bancos centrales del mundo bajaron o bajarán sus tasas) para “recuperar la senda”.
Son razones distintas. El Banco Central chileno bajó las tasas en un punto porcentual y por eso es que las tasas bancarias (hipotecarias, de créditos de consumo, etc) van a la baja también. En tiempos de recesión (o de “lentitud”) siempre es así, es una política monetaria expansiva, para estimular la demanda en tiempos en que se contrae. Lo de EEUU fue un proceso especulativo, con bancos e inversionistas involucrados.

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Sigamos endeudándonos entonces, prediciendo que contaremos con fondos artificiales, fomentando el consumismo exclusivamente por el hecho de que existe “oferta” y pagando a futuro créditos sobre créditos.

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¿Y tú crees que les vas a salvar la vida a la gente subiendo las tasas a niveles impagables? Lo único que conseguirías es es que sólo los ricos puedan invertir, viajar, estudiar (gran parte de los universitarios se endeuda para estudiar), comer bien, etc. Elitizar todo. Una cosa es la existencia de los créditos y otra es el mal uso que les demos. Una cosa es que exista la posibilidad de endeudarse y otra es que el común lo haga para comprar plasmas y otros bienes suntuosos.

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No hablo de salvarle la vida a nadie. No soy vendedor. Y sí lo único que consiguiera es que los “ricos” sean los únicos que pueden invertir, estudiar, etc., es por que ellos han creado un sistema en que así debe ser. Un sistema lleno de injusticias. ¿O no son ellos los que controlan las tasas?. Si a ti te gusta ese sistema y argumentas a su favor, todo bien, pero a mí no me representa. Y ninguna silogismo financieron me hará cambiar de opinión. En situaciones como esta las cosas son tangibles y no teoricas.
Los créditos en ningún caso están hechos para ser bien ocupados por el común de la gente. ¿Por que crees que en la multitiendas prefieren que compres en cuotas que en efectivo? O acaso crearon los créditos de buena onda.
Hay que dejar de lado la ingenuidad ilustrada y terminar con la manipulación de los medios masivos (que controlan los mismos bonochones implicados en todos esto) constructores de seudo realidades en donde un sistema de robo encubierto pasa a llamarse “bajar tasas de consumo”.
Fin de la discusión por mi parte.

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si todos pensaran asi, el mundo seria un lugar maravilloso, pero lamentablemente no lo es y esta a millones de años luz de serlo.
la ambicion es propia de la naturaleza humana desde que el mundo es mundo y pedirle a quienes trazan las directrices economicas de grandes compañias que renuncien a ganar mas plata cuando pueden hacerlo es mas complicado que pasar un camello por el hoyo de una aguja.

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Primero, el “sistema” original (o básico) del cual se desprenden la mayoría de los demás (exceptuando Cuba, Corea del Norte, etc) es el mismo, desde países envidiablemente equitativos como Suecia o Dinamarca hasta otros escandalosamente desiguales como Bolivia, Brasil y Chile. Obviamente hay grandes diferencias en cuanto al papel que juegan el Estado y el mercado en cada uno de ellos. Por ejemplo, en Suecia y Dinamarca (donde, ¡oh desgracia!, también es posible endeudarse) la carga tributaria es varias veces la de los paises latinoamericanos. Existe el “socialismo” escandinavo, economías “sociales de mercado”, otras netamente neoliberales, etc. Culpar a “el sistema” (como si fuera uno solo) de todos nuestros males es facil y panfletario.
Segundo, el crédito no es malo per se. En un país desigual como Chile, el crédito de consumo es un tema complicado porque a muchos no les alcanza para alimentar a su familia con el salario que reciben. Obligados a endeudarse. Además, como acá todos quieren vivir como futbolista de Real Madrid, se endeudan incluso los que podrían no hacerlo, para comprar una Sony Bravia, un Hummer, un iPhone y otros chiches. Todos quieren más de lo que pueden tener. Ahí yo veo un problema cultural, más que propio del crédito. Respecto a la posibilidad de endeudarse para estudiar o formar una micro empresa, no veo problema.
Tecero (3-0), no se trata de “creer” o teorizar sobre lo que las multitiendas hacen. Las multitiendas prefieren vender a crédito porque además del margen que les deja la venta del chiche que sea, reciben un interés. No hay doble “interpretación” ni es novedad. Son un negocio, y no instituciones de beneficencia. Mucha letra chica, sí. Se aprovechan de las asimetrías de información, sí. El problema no es que ofrezcan crédito, sino el hecho de que estén pésimamente reguladas. Y es iluso exigir o soñar con que los negocios prefieran ganar menos plata. El tema es cómo regulamos esos negocios para que no caguen a las personas.
Cuarto, la tasa de interés (y no “la tasa de consumo” como mal llamas) es una variable clave en una economía de mercado (como casi todas en el mundo; equitativas o desiguales; desarrolladas o subdesarrolladas) y no un instrumento que entregó Satán a los ricos para que estrujen la sangre de los demás. En todos los países desarrollados y subdesarrollados del mundo existe una autoridad (banco central) que hace política monetaria, sean cuales sean los objetivos específicos de ésta o los intereses que representen.
Quinto, no es novedad que en Chile -y en muchas partes del mundo- los intereses de los ricos tengan mayor ponderación que los de los pobres, y que los medios de comunicación los avalen. Pero otra cosa es decir que el Banco Central de Chile le está metiendo el pico en el ojo a las personas por bajar la tasa de política monetaria.

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Soy de provincia, estudié gran parte de mi vida en un colegio público, y aunque mi familia tiene buena situación económica, siempre me he sentido como una chilena media. Actualmente estudio en una universidad de la cota mil, y siempre he tenido la misma inquietud que plasma el padre Berríos en su columna: gran parte de los alumnos de estas universidades han pasado toda su vida dentro de una burbuja y no tienen idea de como es la vida real. A muchos no les interesa saber qué es lo que pasa en el país, ni menos se interesan en política. Creen que los temas sociales se limitan a repartir panes y a construir mediaguas en un Techo Para Chile. He escuchado comentarios increíbles sobre la pobreza y la desigualdad social en clases. Después de todo lo que he visto y escuchado, también me pregunto: ¿qué clase de profesionales saldrán de estas universidades?

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Que entretenido el tema, me gustaría hacer un par de comentarios. Cuando uno dice que Chile tiene un “pésimo sistema educacional” yo partiria de ver como era antes y como es ahora. Seria bastante interesante saber que cosas han cambiado (ej: ¿de donde salen los profesores ahora en comparación a años anteriores?) Anteriormente se busco lograr una cobertura a todas las personas y obviamente el tema en deuda (que se debe mejorar) es el de la calidad. Mas que la PSU refleje las diferencias socioeconómicas lo interesante sería saber si esta las acrecenta (en relación a la PAA), las disminuye o mantiene. Para eso en Chile el debate esta abierto y hay dos corrientes claras (la de microdatos y la del CEP). Otro problema a esto es que las estadísticas no son públicas (otro problema mas). Cuando leo “¿qué clase de profesionales saldrán de estas universidades?” la respuesta que veo es tan simple como “lo que tu siembras, cosechas”. Las universidades privadas nacen porque es un negocio muy rentable, te ofrezco un “cartón”, pero nadie te dice que tan mal preparado vas a salir (siempre hay excepciones obviamente). Las personas con un cartón en la mano sienten que sus sueños se hacen realidad y la sociedad valora esto. Los mayores retornos de la educación (en términos de plata) los da una carrera universitaria terminada hasta el magister (porque la curva de educación-ingreso para Chile es como una exponencial que crece a tasas decrecientes hasta volverse cóncava) obviamente esto la gente lo internaliza sin saberlo a ciencia cierta. El crédito no es malo ex-ante pero el tema perverso esta en las asimetrias de información que se producen entre la multitienda y la persona que va a tomar ese crédito. Nadie pregunta cuantos son los famosos “gastos de administración” y todos esos itemes que a fin de mes son bastante mas que si solo uno se fija en las diferencias de tasas. No es malo que la gente se endeude pero por favor demosle toda la información (un ejemplo claro en términos de diferencias de información fue la securitización de bonos en EEUU que ni siquiera ellos supieron que estaban comprando). Otro punto importante es que no todos los bancos centrales hacen política monetaria (dependera de su régimen cambiario) y por último la ÚNICA misión del banco central en Chile es controlar la inflación.

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Yo estoy apunto de entrar a una universidad estatal, y reviso esto seguido para leer algun comentario que me convenza de que elegí bien. Yo tuve la opcion de estudiar en una universidad privada (Andres Bello), con una importante beca, o estudiar en la universidad estatal. Todavía no se si mi decisión estuvo bien, pero sacrifiqué el hecho de estar con una MUCHO MEJOR infraestructura, por estar en edificios mucho mas viejos y feos, y en una universidad con problemas financieros, pero con puntajes sobre 600. Solo espero que en el futuro sea tomado en cuenta y valorado… de verdad espero que si.

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esto es una copia a lo que escribió Villegas en La Tercera; están los mismos argumentos
qué paja que weones ‘cultos’ como ustedes no se den cuenta del plagio

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“el guru guru” (súper valiente): Este artículo se publicó en Disorder el 8 de enero, mientras que la de Villegas en La Tercera hizo lo propio el 18 de enero (pruebas: http://www.jesus.cl/iglesia/paso_iglesia/recortes/recorte.php?id=10328 y http://contrasentido.yukei.net/761/universidades-cota-mil/)
Así, resulta imposible que haya “plagiado” o “copiado” argumentos de la columna de Villegas. Y el que no se dio cuenta de algo importante es usted.

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no saben de lo que hablan soy de esos alumnos educados en colegios privados, y estudio en una universidad “cota mil”, sin embargo agradesco a Díos a mis padres y familia por la educación que me entregó, pero eso no conlleva a que viva en una burbuja pues me interesa mucho lo que sucede en mi país y no soy ajeno a la dificil realidad por al que atraviesa mi nación, los mas desposeidos son una prioridad para gente con mi formación, trabajmos por ellos no co el efán de dar limosna, sino de entregar herramientas para construir una sociedad justa , y por sobre todo humana.

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Francisco estás muy equivocado. Tus palabras carecen de fundamentos porque aunque digas que hay excepciones (como yo, que estudio en la Universidad de los Andes), lo único que haces es integrar a todos en el mismo saco. ¿Cómo sabes que sus obras sociales tienen un sentido tan superficial como el que entregas en este análisis?
Me parece que hablar sin razón, porque es algo mucho más profundo ayudar a los que lo necesitan, que parchar un problema social por 5 minutos. Es aportar un grano de arena para intentar cambiar una sociedad que ya está establecida.
Por otro lado, es cierto, no hay que ser ciego porque hay aspectos donde sí tienes razón y lo considero una lástima de parte de mi universidad como el tema de la píldora o de algunos autores, que son omitidas.
Por último, ¿qué culpa tenemos?
No soy estúpido y aseguro que mis pares tampoco lo son. No entiendo cuál es el problema de estudiar en una universidad que consideramos de excelencia. Por favor, si hablamos de desigualdad social, tanto como la UDP, San Sebastián, Finis Terrae y todas esas, tienen un arancel muy similar al que costeamos, por tanto lo que dice el señor Berríos es un acto generalizado.
Sé que ya no es un tema actual, pero me parece absurdo lo que dice el señor Berríos, porque los grandes proyectos que ha podido impulsar, ha sido gracias al apoyo que nosotros le hemos dado.

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Primero: primero lo primero, buena buena, me gustó y eso que ya está lejos de mi fecha pero me dejó con más puntos de vistas (de eso se trata o no?)
Segundo: Enumerarme por favor las universidades estatales… que alcanzo a contar como 2. Yo que conozco puras privadas en Chile. No será Tradicionales y no tradicionales o de concejo de rectores y no de concejo de rectores.
Tercero: Puta que me reí con el compadre de arriba, no sé que quiso decir, le faltó llorar hueón. -”mis compañeros no son estúpidos” – nadie ha dicho eso, pero ya con su comentario me da la idea. Si es verdad la hueá (perdón), me refiero a que no es nada del otro mundo, no es el gran descubrimiento, la huevá es que hueones como el de arriba se exciten tanto con el padre Berrios (perdón no quise ocupar exciten de mala manera… o quizá sí) como si el padre éste los hubiera apuñalado… más encima, saca en cara el apoyo, apoyo financiero? cual otro apoyo conoce este pobre cabrito?, que no es estúpido, su texto no lo deja claro.
4º y final: De que excelencia me habla éste perhuetano, me imagino que si fueras más listo te hubieras ido a la PUC o no? además yo he ido a congresos y otras actividades a los Andes University y lo único que lo diferencia de mi universidad, es que ellos tienen más recursos, bastantes más recursos. Tanto así que a la mía se puede llegar a pie y no tiene que perder recurso en terreno para estacionamiento ni parquímetro.

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No puedo sino discrepar con éste artículo fascineroso y poco objetivo, visto con la inevitable lejanía y mirada mitológica de lo que pasa en San Carlos de Apoquindo. No es así. Por lo menos desde el punto de vista que se intenta mostrar.
Primero, no todas las universidades “cotamil” pertenecen a la prelatura del Opus Dei, Es más, la única es la Universidad de los Andes, pero además de ellas encontramos otras (las cuales no fueron nombradas en este artículo, por lo cual presumo que además de la anteriores nombradas figuran la Universidad del Desarrollo, la Adolfo Ibañez y el DuocUC.). Por ejemplo la UDD no es una universidad confesionaria como si lo es la Finis Terrae, que no entra en la clasificación que di (ahora si la mirada del autor es lo suficientemente abajista podemos incluirla, pero recordemos que está ubicada y la gran mayoria del alumnado pertenecen a la clase media de santiago).
Segundo, solo me queda lamentar el calificativo de “turismo aventura” del que has hecho merecedor a quienes participan de la acción social, no por ser llamados cotamil a sus alumnos estan buscando el beneficio propio y haciendo turismo… no es justo que si la Universidad de Chile lo hace es ayuda y si lo efectúa la Adolfo es turismo. No me puede llamar más la atención dicho comentario, no me viene otra cosa a la mente que la ignorancia como eje de vuestras palabras (y no ignorancia generalizada, sino sobre las personas que allí acuden). Sólo por mencionar, la Universidad del Desarrollo tiene un bien institucionalizado equipo de Trabajos Voluntarios, que tiene gran reconocimiento al igual que misión país de la PUC y el propio Techo para Chile. (y es laico)
Tercero, la Universidad de los Andes, está en todo su derecho de impartir conocimientos de acuerdo a su visión, la cual no es novedad para nadie, puesto que es aviertamente Opus Dei y sabido por ellos mismos que existen lecturas prohibidas, por lo cual quién no pertenece a la obra, sabe a donde se está matriculando. Y aún cuando represente el pensamiento de un porcentaje menor de la población, es valido que personas de ese segmento menor encuentren un lugar para ellos.
Cuarto, las becas no son sólo becas académicas, quedarse en eso fue una comodidad que el autor se permitió. Y aún cuando se refiere a las becas académicas, estas buscan premiar el esfuerzo de quienes salieron del colegio con un buen promedio, pero de igual forma existen becas socioeconómicas, que son para alumnos que no pueden pagar las matrículas o mensualidades y no para quienes hayan sido destacados por sus puntajes ni promedios.
Invito a quien haya realizado el artículo a mezclarse con el otro lado de la tortilla que el llama y no verlo como lo ve el común de la gente, que mezcla el desconocimiento (sumado a la flojera por romper sus mitos) con un cierto aire de resentimiento (no necesariamente negativo), por último el metro está llegando a Los Dominicos, así que mis estimados el turismo aventura también se puede hacer a otros lados ahora.

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