Andesground: queltehue electrónico

Publicado por Ignacio Molina

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Andes on the Moon” (2009), es el primer disco de Andesground: proyecto en donde Rodrigo Castro (a.k.a TEC, también conocido por formar el dúo Marciano junto a Sergio Lagos) rescata figuras emblemáticas del folclore nacional como Víctor Jara e Inti-Illimani, para instáuralas en un nuevo espacio gobernado por sintetizadores y presets. De la gestación de este disco, la escena electrónica nacional y la represión del Gobierno Militar hablamos con este queltehue electrónico.

Por Ignacio Molina / Fotos: Sergio Recabarren y Archivo Rodrigo Castro

Rodrigo, partamos por los orígenes de tu último trabajo: el reciente “Andes on the Moon”. La idea de armar un disco con versiones de folclore chileno y material de archivo de sonidos autóctonos, surge como un proyecto de Marciano, TEC, ¿O fue una idea que se gestó separadamente de tus trabajos anteriores?
– Andesground parte como una reflexión acerca de la música, de lo que estaba viviendo como músico, de las ganas de trabajar con un concepto con más contenido que la música de baile sin un marco teórico definido. También parte como una iniciativa mía y de Sergio (Lagos) de involucrarnos más con nuestra cultura local y experimentar con una sonoridad distinta y que nos situara en una plataforma musical más abierta.

¿Cómo das el paso desde un sonido más «europeo» cultivado en discos como “Actividades Extraprogramáticas” (2003) o “Discotec” (2002) a uno más “latinoamericano”, como el que encontramos en «Andes on the Moon»?
– Mmm… No sé si podría atreverme a hablar de un «sonido más europeo”, creo que la música «electrónica» es un hibrido atemporal muchas veces sin contenido o más bien con un contenido más experimental… Al comenzar a experimentar con las sonoridades más folk me encontré con un mundo y armonías que tienen más que ver con un trabajo antropológico que con un trabajo de sensaciones bailables, el sonido que fui encontrando es una consecuencia de mi trayectoria musical y una reflexión sobre como proyectarme hacia adelante con un trabajo que me entregara la satisfacción que buscaba hace algunos años.

En «Kaufolokan» de Andesground se aprecian una onda similar a la de «Neruda” de tu anterior banda, Marciano, ¿Ves en “Kaufolokan” una transición desde lo que venias haciendo en tus anteriores proyectos?
– Claro, hay similitudes. Andesground y particularmente «Kaufolokan» es una consecuencia a ese trabajo. Tiene que ver con la fusión, con tomar elementos distintos y mezclarlos de manera armónica. Creo que «Neruda» fue el puntapié inicial a este y muchos trabajos. Ten en cuenta que ese tema fue la inspiración para que se hiciera un disco en donde varios músicos locales trabajaron con “20 Poemas” de Pablo Neruda, es decir, marca un hito importante dentro de la música nacional.

En algunos temas de Andes on the Moon, los sintetizadores parecen emular a los instrumentos primitivos de nuestro folclore. ¿Eso es parte de la idea de este proyecto?
– Sí, la intención es esa: emular, crear un sinónimo musical al respecto, respetar y reinterpretar la forma de componer, llevar esas armonías a un futuro más innovador, pero sin perder la esencia.

QUELTEHUE ELECTRONICO

En el disco se escuchan trompes, zampoñas, queltehues, entre otros samples de registros vernáculos. Cuéntame acerca del proceso de recopilación de estos sonidos.
-Fue una investigación extensa. Este disco empecé a componerlo el 2006 y cada vez me iba encontrando con mas elementos para investigar, buscando archivos, recopilando información, muchas conversaciones y fue un proceso súper largo que aún no termina y que queda mucho por investigar.

¿Te guiaste de alguna manera por el trabajo de José Pérez de Arce? (Nota: Pérez de Arce es un musicólogo del Museo de Arte Precolombino, su trabajo más reciente es la reedición descargable de “Son-Ido”)
– No, mi camino fue más intuitivo, claro que hable con él, es un investigador muy interesante, pero abrí mi espectro de experimentación, busqué historiadores, textos y antropólogos que preservaron una parte de nuestra historia como chilenos con una raíz indígena claramente negada.

¿Qué paso contigo al ir descubriendo sonidos remotos de nuestra región?
– Sólo me fui maravillando con un sonido que tiene mucho que ver con nuestra tierra en el sentido de la pureza que representa, y de como nuestro país maltrata nuestros recursos naturales, de ver como el gobierno prioriza beneficios económicos por sobre la riqueza de nuestras materias primas… No en vano nuestros gobiernos han privatizado a entidades extranjeras recursos naturales como el agua y vendido grandes tierra a extranjeros que nos llevarán a perder nuestra maravillosa Patagonia y terminar siendo extraños en nuestro propio suelo.

Lo de ir hacia la raíces en la música, ¿Es tal vez un proceso análogo a lo que ha ido ocurriendo en tu vida en estos últimos años?
– Sí, estoy encaminando mi historia musical hacia un presente más tranquilo, más experimental y que tiene que ver con trabajar con mis raíces, con un sonido particular que me ha maravillado mucho y mi gran objetivo es marcar una pauta e influenciar a quienes quieran comenzar a trabajar con nuestro sonido, un concepto más latinoamericano.

EN LOS JUEGOS DIANA JUGABA EL NIÑO LUCHIN

¿Y cómo fue el proceso creativo de «Andes on the Moon»?
– Fue un proceso largo, pero súper agradable. Al comenzar a sacar las armonías en mi sintetizador, de canciones tan increíbles como «El derecho de vivir en paz» de Víctor Jara o «Alturas» de Inti-illimani me di cuenta de la grandeza musical de esas canciones. El proceso también fue un estudio, muy antropológico al respecto, ya que me puse a investigar mucho, leer, concluir y experimentar con elementos antagónicos que confluyen en canciones muy armónicas.

¿Cómo conseguiste los derechos para poder incluir las versiones de Víctor Jara?
– Me contacté con la fundación Víctor Jara y les envié las versiones que hice a los temas de Víctor y ellos me dieron el permiso de usar esos temas, así fue también con los temas de Inti-Illimani.

¿Pensante en invitar algún músico para que cantara en algún tema del disco? En «Luchin» por ejemplo.
– No, la verdad siempre pensé en hacer un disco «instrumental”, tal vez más adelante pueda incluir algo de voces, pero por el momento no.

¿Si Víctor Jara hubiese nacido en los ochentas, sus discos sonarían como «Andes on the Moon»?
– No creo, Víctor se desarrollo artísticamente en un momento muy particular de nuestra historia, y tiene que ver más con una actitud subversiva, de protesta, de gritar sobre la represión que se vivía en esa época, de escupir frente a Pinochet y de luchar en una realidad donde la cultura estaba perdiendo todo protagonismo.

¿Qué te parece que gran parte de los jóvenes desconozca el trabajo de Víctor Jara, y cuando se habla de Violeta Parra lo es debido principalmente a la actual asociación que se hace de músicos actuales con su música? Como Gepe o Javiera Mena por ejemplo.
– Acá la gente no tiene idea de nada… Es por eso que mi objetivo es marcar un hito dentro de la música, sin ser ambicioso al decirlo, pero creo que hay que hacerse cargo de nuestra cultura y empezar a pensar en cómo vamos a ir haciendo el camino hacia adelante… Hay que dejar la torpeza y mirar más allá. Construir algo que tenga un valor cultural importante. Esa es la verdadera labor de los creadores.

-Violeta Parra fue una gran creadora, una mujer que abordo muchas aéreas, Víctor Jara fue un luchador, un emblema de la música, mas que popular como músico a nivel general. Creo que el tema de la información tiene que ver en como los medios de comunicación van manejando ciertos datos y como se va escribiendo la historia.

¿Qué opinas de la revisión del folclore que hacen los autores que te nombraba?
-Me parece que está bien, aunque creo que para hacer música de raíz folklórica no hay que tratar de parecerse a Víctor Jara, porque siempre van a existir las comparaciones, hay que ser autentico por sobre toda las cosas.

Además de versiones de folclore nacional, en tu disco incluyes una del peruano Daniel Alomía. ¿Cuál es la versión que más te gusta de «El cóndor pasa»?
– Ufff… “El cóndor pasa” es para mí la canción más popular del folklore latinoamericano, tiene mil versiones, desde Simon and Garfunkel hasta Inti-Illimani, no podría decir cual es mi favorita… Hasta el momento es la mía.

¿Te interesa seguir haciendo versiones latinoamericanas, o prefieres enfocarte en las nacionales?
-Pretendo seguir trabajando este concepto de manera libre. Haciendo versiones, experimentando, revalorando el sonido de la cultura chilena y latinoamericana.

¿Conoces otros proyectos que rescaten las raíces folclóricas de sus países mediante la electrónica? ¿Cuáles le recomiendas a los lectores de Disorder?
-Si, en Colombia, México o Argentina hay proyectos que desarrollan sonoridades muy interesantes, como Bomba Estéreo (Colombia), los mexicanos de Nortec o el sello argentino ZZK Records.

¿Y de Chile?
– Los muchachos de la Patagonia: Lluvia Ácida. Y también a Mika Martini de Pueblo Nuevo. No sé quien más.

HIJOS DE LA DICTADURA

¿Cómo ves la escena electrónica nacional?
– La escena la veo siempre bien pobre… Como que hay un rollo más bien vacío, como que se mal usan los conceptos, como la palabra «andes»… Para usarla hay que tener una coherencia al respecto, no tiene que ser gratuito. Creo que acá hay mucho talento, pero todos quieren ser como algún alemán o inglés, ahí radica el problema. En Argentina, Perú o Colombia existe una visión distinta en algunos casos ya que se reinventa la música a partir de la cultura local y creo que esa es la fórmula para crear nuevos sonidos.

¿Crees que fuimos colonizados musicalmente por la movida berlinesa en estos últimos años?
– Chile esta colonizado por muchas culturas… Lamentablemente por la gran colonización española desde mediados del 1500… Aún peor, colonizados culturalmente -o inculturalmente- por Estados Unidos desde el Golpe Militar y la dictadura que cegó a nuestro país invadiéndolo con una cultura-basura para mantenernos hipnotizados frente a una dictadura violenta donde se paralizaron casi por completo los procesos creativos para dar paso a un desarrollo cultural vacío, carente de contenido. Lamentablemente siempre estamos mirando hacia afuera en vez de mirarnos a nosotros mismos.

¿Por qué crees que existe esa tendencia a vanagloriar a músicos extranjeros y a ignorar a los nacionales?
– Por lo mismo que hablamos de la colonización… Acá hay una cultura vacía en muchos aspectos… Los músicos piensan que ir a tocar a Europa es el éxito… Creo que es un error, puedes tocar por Latinoamérica, Europa o Asia y eso es igual de valorable. Pero hay una sensación súper vacía, inculta y hasta fascista… Eso de las fiestas que traen DJ’s de afuera que nadie conoce, y la gente va y se llenan… Gente que en la semana escucha a Luis Miguel en el auto o en su casa y se disfrazan para ir a «bailar tecno»… Así es Chile, hijos de la dictadura. Una sociedad cuyo único contenido es la televisión.

-Por ejemplo, me parece más que extraño que Creamfields Chile sea el único Creamfields donde no participan músicos chilenos. Si vas a Creamfields Argentina, Inglaterra o España vas a encontrarte con un line up súper amplio, lleno de grandes estrellas y de músicos locales. Acá pasa lo contrario. Agarran el nombre para «vender» y te encuentras con un seudofestival con un line-up súper pobre. Eso habla pésimo de nuestro país. Si están en México cualquier recital extranjero tiene que ser por ley teloneado por un grupo local. En Brasil para qué hablar, ni siquiera necesitan tocar fuera de su país ya que la escena es tan rica que no les interesa a muchos músicos salir de su tierra. Esto es un tirón de orejas para la SCD para que legislen de buena forma sobre los derechos en los mega eventos musicales.

¿Qué te parece el actual gobierno de Michelle Bachelet?
– Cuando era niño, me parecía que después del plebiscito iba a existir una democracia que política y culturalmente fuera evolucionando con los años, pero me he dado cuenta que ha pesar de haber existido muchos cambios tanto sociales como culturales, la concertación sigue siendo gobernada torpemente por las vacas sagradas y el país administrado por el empresariado, por lo mismo no estoy inscrito en el registro electoral.

¿Cuáles son para ti los personajes más influyentes de la historia de Chile a nivel cultural?
– Lautaro, Víctor Jara, Francisco Coloane, Violeta Parra, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Los Prisioneros y Nemesio Antúnez. Y te nombro también a los menos influyentes: Pinochet, Jaime Guzmán, Alvaro Escaramelli, Rodrigo Eitel y en general todo Renovación Nacional y UDI incluyendo a Piñera, Lili Pérez, Allamand, Chadwick, Longueira, etc, etc. Bernardo O’Higgins y todos quienes a punta de represión han opacado la cultura.

POST-FOLK

¿Quién estuvo a cargo del arte y diseño del disco? ¿De dónde viene la idea?
– Toda la gráfica -desde el año 1993- la hace mi hermano, Pablo Castro y la idea viene de la gráfica de los 70’s que desarrollaron los hermanos Larrea y también inspirado en los murales de la Brigada Ramona Parra.

¿Dónde podemos conseguir el disco»?
– En disquerías y vamos a hacer una venta especial este miércoles 4 de febrero en la sala Pablo Neruda, en el Anfiteatro del Metro Quinta Normal.

Cuéntales a los lectores algún adelanto de lo que será esa presentación
– Andesground en vivo es muy interesante… Somos una banda; en la batería Sebastián Rodriguez, en el bajo Juan Pablo Aldana, en trompeta Michel Durot y en visuales Leonidas Loyola. Va a ser una presentación muy especial, por el lugar, el escenario y la puesta en escena… También el sonido va a estar increíble así es que los dejo a todos invitados para ir a las 20:00 porque además es gratis, algo difícil en este tiempo.

¿Y cómo ha sido el apoyo en Chile para tu proyecto?
– Ha sido súper bueno… Me ha apoyado el Centro Cultural de España, la Fundación Víctor Jara, la SCD, mi sello (Dicap), el Metro, etc. Ahora vamos a comenzar a trabajar con la Conadi (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena) y así espero tener el apoyo de más instituciones para hacer que este proyecto crezca y se transforme en un embajador de nuestra cultura tanto en Chile como en el extranjero

¿Luego de “Andes on the moon”, que se viene?
– Se viene el segundo disco: “Andes on the sky”

¿Hermanos Márquez o Hermanos Químicos?
– Jajaja…una mezcla de ambos.

Andesground web oficial / Myspace / Dicap (Sello) / Brigada Ramona Parra

«Patagonia»

[vimeo]http://vimeo.com/3074936[/vimeo]

«Kashpix»

[vimeo]http://vimeo.com/3074857[/vimeo]

«Atacama Espacial»

[vimeo]http://vimeo.com/3074573[/vimeo]

*Tal como lo dijo Rodrigo, el proyecto «Andesground» se presenta este Miércoles 4 de Febrero (20:00 hrs) en la Sala Pablo Neruda, en el Anfiteatro del Metro Quinta Normal. Completamente Gratis. Completamente Underground. ¡No se lo pierdan!

Comentarios publicados en "Andesground: queltehue electrónico"

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  • vdm

    El gordito que sale en el grupo no es el dueño del Clandestino de Bellavista? Dj Perrito Lenteja?

    Salu2 Tec

  • I hope the new album is Andes in the Sky.