Feminismo conservador: puño de acero en guante de seda

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Luego de recorrer muchísimos blogs, la exhaustiva búsqueda de periodistas ninshas está dando sus primeros frutos.  Con mucho agrado les presentamos  este texto Valeria Barahona, una Koga de tierras penquistas que nos deja claro que el feminismo no siempre es lo que parece o lo que otros quieren hacer parecer.

por Valeria Barahona

“Una mujer es siempre la historia de muchos hombres” dice Marcela Serrano. Qué novedad. En dos décadas cargando el planeta (aunque tengo la leve sospecha de que el 80% del tiempo lo paso en la Luna), ya han sido varios los especímenes que han desfilado por la sala de estar. No es que tampoco me precie de experta, soy pava reconocida en aquellas artes, y quizás por eso, debido a mi escaso sentido de la estrategia, juré, por enésima vez, que no me enamoraría nuevamente. Y volví a fracasar.

En los últimos treinta años hemos ganado, o recuperado, espacios que para nuestras abuelas eran cosa de sueños, como la presidencia de una República, ir a la universidad, despertar con el hombre que nos gusta sin temor al repudio social, o decidir sobre nuestro vientre. Suena bien, pero mientras como género solicitábamos la igualdad de oportunidades a voz en cuello, nos olvidamos de que la historia se construye de a dos, y también de un pequeño (pero gran) detalle: la especie no prospera sin el otro sexo (si no lo habías notado, ahora es cuando).

Y ahí estamos, enfrascadas en una victoria a lo Pirro, en que más que ganar, perdemos. Los príncipes azules huyen de damiselas autosuficientes, ya no quieren construir castillos, raptar doncellas, escribir cartas, cortar flores, ni componer tonadas. Temen a nuestras garras, y de seguro en el futuro esperarán que les corramos la silla y abramos la puerta.

Llegamos al cambio de siglo: un lote de viejas fanáticas prácticamente quieren suprimir los colegios de señoritas, sin saber que para los “niñitos bien” ese era nuestro principal potencial erótico, debido a que soñaban con introducir las manos bajo los retrógrada jumpers (a pesar de que egresé hace un par de años, no falta el macho recio que solicita volver al uniforme), y soltarnos las trenzas al salir del confesionario.
Ahora no. Las damitas del instituto de monjas se creyeron el cuento, y si bien no es malo tener sueños, ideas firmes, y luchar por transformar la sociedad, tampoco es sano invadir espacios ajenos renunciando al encanto de la femineidad.

Aunque varias de mis compañeras del “claustro” hoy están casadas y con hijos (primero el matrimonio, ojo), decidí volar desde la conservadora sociedad colchagüina a una casa de estudios superiores que se autodenomina librepensadora. Cuento corto: voy a clases con aros de perlas, cabello tomado, blusa rosada con encajes, y hasta el jefe de carrera se espanta.

Ser pluralista o conservador, de izquierda o derecha, pienso que no son factores que debiesen estar determinados por los atuendos que cubren o adornan el cuerpo, mal que mal la moda tiende a emancipar nuestra faceta de pajarillos delicados, pero que a la vez son capaces de mostrar al mundo la fuerza de su espíritu.

Por eso para mí, aunque sea una frase manoseada irredimible, eres la noticia que siempre será noticia. Sé que hoy nadie muere por una pasión ni busca paraguas negros arrojados por la Maga en barrancos solitarios, pero aunque no esté de moda, quiero recorrer contigo la tierra en que vuelan mariposas (que la gente normal llama hojas secas), mientras tarareamos alguna melodía de Gardel junto a un vino barato ¿te animas querido sapo?

9 Comentarios :

Dani:

25.05.09 @ 9:26 pm

Wena wena, letras del sur!

Diego Gianini:

25.05.09 @ 9:35 pm

una mujer es la historia de muchos hombres, ¿y al reves? ¿por qué la mujer siempre tiene que ser objeto y no sujeto?
es cierto que muchos hombres retrogrados se espantan ante la proliferación de vaginas dentadas existente en estos tiempos, que desafía el rol masculino como se ha desarrollado históricamente
pero ¿ por eso hay que volver a poner a la mujer donde estaba antes?
primero, no se puede, las cosas son nomas, no obedecen a un gran arquitecto
¿solo porque un puñado de imebciles se siente ofendido?
no es razón suficiente
también es cierto que tampoco se puede entender el esquizoide rol actual de la mujer, que debe ser igual en todo al hombre pero siendo femenina, como deseable ni definitivo, sino como algo en eterna y constante reconstrucción
y no hay que olvidarse que los hombres también existen y también han cambiado
personalmente, las vaginas dentadas, lejos se ahuyentarme, me atraen y me acomodan bastante, el rol amsculino tradicional es algo que siempre me ha incomodado.

Diego:

25.05.09 @ 11:00 pm

toda la razon

pablo:

25.05.09 @ 11:48 pm

“Temen a nuestras garras, y de seguro en el futuro esperarán que les corramos la silla y abramos la puerta.”, bueno ahí está la discusión, en ese caso las mujeres caerían en el mismo juego, sería más una especie de desquite frente a toda uan existencia de pisoteo.
Por mi parte encuentro que el problema va mucho más allá, esta estructura se basa en el patriarcado, no es solamente el preponderante sexismo,no sólo va en cambiar las funciones de género. Es todo un sistema el que se basa en este orden, la liberación de género vendrá después.

Fran:

26.05.09 @ 12:14 am

Desde el colegio que no leía nada tuyo!!…
Y aunque hace años q nos nos vemos, me siento completamente identificada con los últimos cuatro párrafos!…en las universiades “librepensadoras” es donde menos se tolera a la gente que no calza con cierto prototipo, al que por supuesto no responden las “niñitas” de colegios de monjas.
…Por algo Virginia Woolf necesitaba un cuarto propio…

D:

26.05.09 @ 4:02 pm

siempre las feministas son tan anticuadas….

verónicabas:

27.05.09 @ 2:40 pm

Como que no leo feminismo en el post jaja! al contrario o bien el titulo me confunde, no se.

El feminismo es igual al machismo en cierto modo, aunque esta en desventaja porque el machismo se las arreglo de mejor manera para tener el poder, y eso quiere decir mas inteligencia. A mi me parece mas una lucha de poder y cuando esta en juego eso, se pierde el verdadero sentido de las cosas, se pierde la naturalidad, todo pasa a ser casi un “tecnisismo”.

Pero en lo relativo al tema del post, el temor de perder al principe azul por ser considerada una mujer autosificiente o “poco femenina” es como una etapa que uno pasa cuando esta en la condición de ser una mujer que piensa, despues uno se va dando cuenta de que hay un equilibrio entre defender los derechos que todos tenemos, no importanto si eres mujer u hombre, y mantener la escencia de lo que eres, mujer u hombre.

Y es verdad que somos complemetarios, para que perder el tiempo rechazandonos cuando podriamos pasarlo tan bien compartiendonos :) , nos necesitamos mas alla del punto reproductivo, pero tambien somos muy diferentes y el respeto de eso es donde para mi esta el problema, porque independiente del machismo y el feminismo que con el tiempo cada vez estan mas disminuidos, es la falta de respeto hacia lo que piensan o sienten los otros de lo que se alimentan ambos.

Hay un mal entendido en eso y tiene que ver con nuestra educación, es un tema largo y complejo que no me alcanza en este comentario.

Saludos!

verónicabas:

27.05.09 @ 2:42 pm

Bueno corrijo algo, me falto la palabra NO…. sorry por los que pensaron que defendia la machismo jajaja pero no estoy tan loca,

la idea era… “El feminismo es igual al machismo en cierto modo, aunque esta en desventaja porque el machismo se las arreglo de mejor manera para tener el poder, y eso NO quiere decir mas inteligencia…”

Luis:

01.06.09 @ 10:50 am

Toleranciaaaa!!!!!! toda la razon con veronica.

Las feministas son un grupo de mierdas que quieren el PODER, y no la igualdad de genero.

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