Por Francisco Campos
Prometían ser los voceros de una nueva generación que se alzaría en contra del conformismo, se reían de Beck y Hanson y decían sentir vergüenza ajena por sus fans y hasta amenazaron con patearle el culo a Courtney Love y Marilyn Manson pero, para desgracia de los New Radicals – que de radicales tenían poco y nada -, todas sus amenazas y promesas quedaron en nada. Lo único que nos dejaron fue la canción del comercial de Movistar.
http://www.dailymotion.com/videoxgzoyEsta canción es de la banda sonora de la película Pret a Porter, la cual supuestamente iba a revitalizar la carrera de la actriz italiana Sophia Loren. Sin embargo, la película era como el pico y pasó con más pena que gloria por las salas de cine y de la cual sólo se recuerda esta canción, la que ni siquiera es asociada a la cinta. Por supuesto, se trata de una canción igualmente como el pico, a la altura de la película.

Una mierda de canción, la cual tuvo una versión aun más de mierda. Nada más que decir.

A fines de los noventas ya no había razones para estar encabronado con el mundo ni para odiar a tus padres. Se venía el fin de una década e Internet y el boom tecnológico pusieron a todo el mundo de buen ánimo. Por eso, los rockeros se pusieron más buena onda y hacían música más buena onda para gente buena onda. Posteriormente, a ese estilo de música se le llamó adult contemporary. Con respecto a Fastball, luego de habernos dejado las bolas tan grandes como la boya de la rada de Iquique con The Way, sacaron otra canción llamada Firescape, que pegó la nada misma.

La verdad, no se mucho de estos tipos, sólo se que son de Nueva Zelanda y, que con su pinta de cafiches maoríes, se las arreglaron para ser un éxito en casi todo el mundo, apareciendo en montones de películas y series.

Cuando el glam rock estaba en pleno retroceso, en 1990 apareció un grupo que le cantaba derechamente al gatilleo, creando sin querer un himno cafichón y de incitación al cacheteo en el ring de cuatro perillas y pasando a la posteridad por aquello. Lamentablemente para The Divinyls, pese a que I touch myself es una canción muy conocida, pocos saben que es de ellos.

A principios de los noventas, todos querían sonar como Nirvana o Pearl Jam, por lo que quienes vivimos esa época, fuimos testigos de una horda de grupos “alternativos” de cortísima duración. Uno de esos grupos fue The Nixons, cuya única gracia es esta canción – la que personalmente no encuentro mala – con la que muchos se acordaban de sus hermanas maracas o de las hermanas maracas de sus amigos.

Una pegote baladita de amor, como tantas a lo largo de la historia. Respecto a su autor, el estadounidense Duncan Sheik, era tan piola que nunca se supo mucho.
http://www.dailymotion.com/videoxr2ay
5 Comentarios :
juan carlos hidalgo:
07.02.10 @ 10:02 pm
después de escuchar toda esta mierda puedo decir con toda confianza “que bueno que se fueron los noventas y que nunca volverán”
Pablo: Yo:
08.02.10 @ 8:33 pm
Los 90s, lejos la mejor decada de la música pòpular. Comparada solo con la de los 60s… pero como en todas las generaciones exiten los malos grupos y esas clasicas canciones que con el tiempo dan verguenza!…
Esa cancion de los New Radicals no se hizo conocida por Movistar, jajaja… y la de Fastball por mucho que sonó igual a todos les gustaba!, y la de Duncan Sheik es de nostalgia pura!
Francisco:
09.02.10 @ 10:06 pm
Baa, yo siempre crei que la cancion de movistar era de coldplay.
jacquie:
10.02.10 @ 8:28 am
y por qué desapareció mi post?
Juan Pablo:
12.02.10 @ 4:51 pm
La canción de Duncan Sheik en realidad se llama “Wishful Thinking”
… y antes de que me traten de maraco, lo sé porque sale en el soundtrack de Great Expectations con la ricurita de Gwyneth Paltrow.
Eso.
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