Crónicas desde Sudáfrica 3: Chile vuelve a casa

Publicado por Camilo Salas

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Texto y fotos por Tito Elgueta desde Sudáfrica

Día 9

Pasamos el día en Pretoria, en una cabaña que arrendamos y que tiene un par de cosas dignas de mencionar. Las cabañas están en el patio trasero de una casa grande, en la que vive una pareja de ascendencia holandesa. En nuestro grupo, uno de los integrantes, Stefan, es medio chileno, medio suizo. Entonces cuando hizo los trámites por internet para arrendar la casa, pagó con una cuenta suiza y para no entrar en detalles, sencillamente dijo que era suizo. Resulta que cuando llegamos a la casa los cuatro, la dueña de casa nos preguntó la nacionalidad a cada uno. Y luego de que le dijéramos que éramos uno mitad suizo-mitad chileno, y tres chilenos, nos miró con cara de decepción y dijo: “Ah, no son suizos entonces”. Desde ese momento ya comenzamos a reírnos de ella y de su estilo apartheid:

Tiene un sinfín de empleados negros ejecutando todas las labores domésticas, incluyendo limpiar con cepillos cada uno de los maceteros que tiene la casa. Las nanas son todas del estilo Nana de Tom y Jerry, con la misma contextura y vestimenta. Y para guinda de la torta, la casa tiene sistemas de alarmas de humo, sensores de movimiento y botones de pánico para cada cabaña. Es más, hace un par de días descubrimos que las cabañas están rodeadas por una cerca electrificada. Al ser consultada la señora sobre si el barrio es peligroso, nos dice que para nada, que es de lo más seguro. En fin, tienen un aire Good Bye Lenin del apartheid estos tipos.

Para el partido entre Inglaterra y Algeria, decidimos ir a unos de los FIFA Fan Fest (a la izquiera en la foto superior). La idea es que en algún lugar abierto (en el caso de Pretoria, una cancha de rugby), ponen un par de locales tipo fonda, una pantalla gigante, y muchos anuncios publicitarios, para que la gente se junte a ver un partido. Llegamos, miramos un stand de Coca Cola donde se podía tirar un penal sin arquero para ganarse una vuvuzela, pero no quedaban. Finalmente, después de constatar que sólo había unas 100 personas, sumado al frio que hacía, nos fuimos a ver el partido a un bar-restaurant.

Día 10

Viendo partidos en casa.

Día 11

Comenzamos el día viajando hacia nuestro ya querido Bloemfontein a ver en el estadio el partido entre Paraguay y Eslovaquia. El ambiente del partido era pésimo. No había muchos fans prendidos, la gente llegaba con toda calma como si fuera al teatro. Al menos dentro del estadio había uno que otro hincha paraguayo relativamente prendido. Ese día había poca gente en el estadio, y como el partido estuvo malito, los pocos que estaban dentro comenzaron a tocar vuvuzelas sin parar.

Hasta este día, no había sentido molestias por las vuvuzelas, pero ahora se están empezando a convertir en un problema. Nada que un par de audífonos no puedan solucionar, pero no es la idea. En fin, no hubo mucho que contar en este partido. Todo estaba demasiado ordenado y el triunfo de Paraguay nos alegró mucho.

Luego comenzó el viaje en auto hacia Port Elizabeth para ver el partido entre Chile y Suiza. A diferencia del viaje hacia Cape Town, las carreteras no sólo estaban sin terminar, sino que además estaban mal señalizadas, tenían muchísimas curvas peligrosas y avisaban de venados cruzando la carretera. Vimos manchas de sangre, venados en la berma, ardillas cruzando la carretera en grupo, en fin, toda una experiencia.

Para ver Brasil vs Costa de Marfil, pasamos a uno de los tantos pueblos en la carretera. Como era día domingo, hasta el último boliche del pueblo estaba cerrado. Nos han comentado que los días domingos son un día religioso en serio acá en Sudáfrica, y que no esperemos ver muchos negocios abiertos. Terminamos en un hostal pidiéndole a la dueña permiso para ver el partido y luego continuar en auto hacia Port Elizabeth. La señora hizo gala de la amabilidad sudafricana que hemos disfrutado hasta ahora, y no sólo nos dejó ver el partido, sino que además nos sirvió té gratis. Continuamos nuestro viaje para llegar a las 3 de la mañana a Port Elizabeth, donde el dueño de una especie de motel (motel versión gringa, no de parejas chileno), previamente contactado a través de un chileno, nos recibió.

Día 12

Recorrimos la bahía de Puerto Elizabeth durante la mañana. Vimos muchísimos hinchas tanto chilenos como suizos. Ahora sí había ambiente. Se escuchaban cánticos a pesar de que estábamos a muchas horas del partido y lejos del estadio. Muchos suizos se pintaron la cara, y llevaban trajes con la bandera. La campana de vaca sonaba desde distintos lados. Pasamos a tomarnos una bebida al lado del puerto y para variar, nos encontramos a Sergio Bernabé Vargas. Esta vez no le interrumpimos.

En el bus camino al estadio, había muchos más suizos que chilenos, e iban cantando. De acuerdo a nuestro traductor Stefan, se reían de lo poco original de nuestros cánticos (tipo “Olé, olé olé olé olé, Chile, Chile”). Al llegar al estadio, al menos constatamos que había muchos más chilenos que suizos dentro. El partido fue muy tenso como todos vieron, pero al final salimos contentos y nos fuimos a celebrar comiendo en Spur (ya descrito anteriormente). Al volver al motel, el dueño nos metió conversa. Nuestra idea era salir a carretear, pero después del viaje estábamos muertos, así que nos pusimos a conversar con él. Fue una experiencia bien especial. El tipo es un abogado, negro (hago esta aclaración porque acá el tema de segregación es muy grande y cabe mencionarlo para dar sentido al relato), y nos comentaba que le parecía que la religión era algo que le hacía muy mal a la gente.

La verdad es que yo, como ateo que soy, encontré genial poder conversar con un ateo en un país tan religioso como Sudáfrica. Pero al ir indagando, me fui dando cuenta de que éramos tipos de ateos muy distintos. Este señor propone que exista sólo un tipo de régimen mundial que dicte leyes iguales para todos los países y que tenga penas muy estrictas para quienes no las obedezcan. Todo descrito de una forma muy dogmática. Nos pareció muy curioso eso, porque no veíamos de dónde venía, hasta que el tipo nos iluminó: había estado obteniendo “las respuestas” desde la cienciología (o cientología, como prefieran llamarle).

Después de debatirle un poco las ideas más dogmáticas que propuso, el tipo nos encontró gente muy interesante y se atrevió a hablarnos del que parece ser su tema favorito: las teorías conspiratorias sobre el 11 de Septiembre gringo. Nos tuvo mucho rato conversando sobre los edificios que se caen, la falta de presupuesto para investigar qué pasó, que no exista evidencia de lo que pasó en el pentágono, etc. Le terminé recomendando Zeitgeist para que se entretuviera viendo material, pues llegó un momento en que ya nos queríamos ir a dormir.

Día 13

Comenzamos temprano el viaje de vuelta desde Port Elizabeth a Pretoria. El plan era, por supuesto, pasar a Bloemfontein a ver el partido de Sudáfrica a algún fan fest y unirnos a la fiesta. Llegamos en el entretiempo a Bloemfontein y el fan fest estaba lleno, así que no pudimos entrar. Un policía nos dijo que si queríamos ver el partido, lo siguiéramos. Lo seguimos en auto y nos llevó a una iglesia. Estábamos extrañados de que el partido lo fueran a dar en la iglesia, pero al final vimos que era un salón en el patio de la iglesia, donde se juntaban muchas personas sin casa y ese día la gente de la parroquia había abierto el salón para que todos pudieran ver el partido. La verdad es que fue una experiencia bien especial.

La gente blanca, que eran los de la parroquia, nos daban la bienvenida, y los negros, que en ese salón eran los invitados a ver el partido, hablaban en su propio idioma y nunca nos pescaron. En fin, después del partido nos fuimos a un pub a ver el encuentro entre Argentina y Grecia. Queríamos ir a Cubaña, un bar que por excelencia es de negros y donde la gente baila mientras ve los partidos, pero estaba lleno. Así que terminamos en un bar de blancos, en el que vimos el partido. Luego de eso, viajamos hasta las 3 de la mañana para llegar a Pretoria.

Día 14

Viendo partidos en casa.

Día 15

Visitamos el Zoológico de Pretoria. Según algunos reviews, está en el top 10 de los zoológicos del mundo. La verdad es que al principio no le encontramos mucha diferencia al zoológico de Bloemfontein, pero a medida que fuimos recorriendo entendimos por qué estaba tan bien catalogado. Elefantes enormes con colmillos intactos, rinocerontes con muchísimo espacio para moverse, cocodrilos que podíamos ver de cerca, avestruces que podíamos alimentar con ramas, un acuario completísimo, eran algunas de las cosas que pudimos ver y disfrutar.

Para el camino de vuelta, nos tuvimos que ir caminando a la casa porque un integrante de nuestro grupo usó el auto para otra cosa. El punto es que caminamos por barrios que no parecían de lo más seguros, pero todo el miedo que nos metieron en Europa con venir a Sudáfrica parece que era un poco exagerado. De hecho en un momento en que nos perdimos, entramos a una estación de servicio a preguntar por dónde seguir, y terminamos viendo la eliminación de Italia con el dueño de la estación, celebrando porque veremos una final sin los italianos.

Día 16

Gran día, Chile vs España. La atmósfera afuera del estadio fue distinta a todas las anteriores. Esta vez no éramos locales. Estaba lleno de sudafricanos, indios y orientales con banderas de España. Además, había una barra de españoles considerable, que cantaban y gritaban muchísimo. Todos los productos a la venta fuera del estadio como vuvuzelas, banderas, camisetas, eran de España.

Dentro del estadio, los errores de la barra chilena los vivimos como todos no más, muy enojados, un poco decepcionados, y mirando por internet en el celular el resultado de Suiza vs Honduras. Me llamó la atención que por primera vez noté un ambiente violento entre algunos chilenos y españoles. En los partidos anteriores había un ambiente de respeto mutuo entre las barras. Esta vez había gente que parecía a punto de pelear en serio.

Una vez terminado el partido, hubo un ambiente de alegría general entre los chilenos por la clasificación, pero había un tipo muy amargado retándonos por estar contentos, que no había nada que celebrar, que ahora nos tocaba Brasil. En fin, no lo pescamos mucho porque ese día para nosotros era de alegría, habíamos pasado a segunda fase.

Día 17

Partidos en casa.

Día 18

Fue un día especial. Fuimos al Apartheid Museum (si alguien no sabe lo que es el apartheid, favor revisar esto). Si bien todos creíamos tener alguna idea de lo que significaba el Apartheid para los sudafricanos, nos dimos cuenta de que sabíamos prácticamente nada. Para empezar, el museo está en las afueras de Johannesburgo y es enorme. Al principio del tour nos dieron una tarjeta al azar que implicaba que eras negro o blanco.

De esa tarjeta dependía por cuál entrada caminarías, y qué tipo de tarjetas de identificación de los tiempos del apartheid verías, las de los blancos (que eran ciudadanos) o las de los negros (que eran obligatorias para ellos, y les permitían entrar a ciertos barrios que eran sólo para blancos y negros con identificación). En fin, vaya concepto: Es aleatorio si naces negro o blanco, y de eso depende la forma en que vivirás.

Una vez pasado el corredor de identificaciones, llegamos a una exhibición de Nelson Mandela, en la que pudimos revisar su vida y obra a través de fotos y videos. Dentro del material exhibido, nos gustó mucho un video que mostraba la primera entrevista a Mandela, antes de que fuera encarcelado en Robben Island. Esta es la entrevista:

Imagen de previsualización de YouTube

La exhibición contaba con documentos, fotos, y citas de Mandela a través de los distintos periodos de su lucha contra la segregación.

Una vez terminada esa parte de la exhibición, nos encontramos con el que para mí es el mejor jugador de la historia del fútbol chileno (sé que para otros es don Elías y para otros Zamorano, no estoy proponiendo una discusión al respecto): José Marcelo Salas Melinao!

El matador andaba con su novia, y estaban discutiendo enojados. Me dio lata pedirle una foto en esas condiciones, pero llegó un grupo de tres chilenos a los que no les importó que Marcelo estuviera discutiendo con la novia, y le pidieron la foto. Me colé en el grupo de tres y pedí una foto para mí también, y le dije lo que había querido decirle por muchos años: Gracias por todo Matador. Luego fui a buscar a mi amigo Nacho que todavía estaba en la exhibición de Mandela, y que también es fanático de Salas, y alcanzamos a pedir una foto para él. Posteriormente en distintos corredores del museo, nos encontraríamos nuevamente con Matador, que seguiría discutiendo con su novia.

Continuando con el recorrido, llegamos a salones donde nos explicarían el inicio del Apartheid, incluyendo la llegada de ingleses, holandeses, las disputas y batallas entre ellos, para explicarnos finalmente cómo decidieron unirse en desmedro de la población no europea de Sudáfrica. En un principio el reparto de territorios era 90% de Sudáfrica para los europeos y 10% para nativos.

Fuimos revisando que, a medida que se relajaban algunas normas, muchos blancos caían en los miedos de que negros les quitaran su trabajo o sus comodidades, cosa que me suena similar a cómo se les trata a algunos peruanos en Chile. Finalmente, a principios del siglo XX, llegó un punto en que había un número importante de blancos viviendo en pobreza y veíamos fotos de esto, y finalmente se opta por instaurar un sistema de segregación que implicó, a través de su evolución, que había sectores de la ciudad que eran para blancos y otros para negros, que no podía haber relaciones matrimoniales ni sexuales entre blancos y negros, que los negros podrían recorrer las ciudades sólo con una identificación, que bancas de parques eran algunas para negros y otros para blancos, lo mismo con las playas, que negros no podrían tener negocios o posteriormente no podrían tener más de un negocio, que la educación sería desigual y la de negros sólo sería con el objetivo de enseñarles a hacer labores poco calificadas, etc.

La población estaba dividida entre europeos, colorados (mestizos), indios y negros. Los blancos tenían todos los beneficios, indios y colorados muchos menos, y prácticamente ninguno para negros. En fin, vimos muchos documentos, fotos y videos de cómo el apartheid funcionaba y de cómo políticos blancos lo justificaban cómodamente. Luego llegamos a la parte en que se describían los movimientos sociales. Los más importantes empezarían en los 70’s cuando estudiantes negros se movilizaron violentamente, marcando el inicio de una resistencia violenta que se acentuaría en la década de los 80’s. Vimos muchos videos impactantes de represión policial, de políticos amenazando con más violencia si seguían las manifestaciones, y hasta vimos uno de los carros policiales tipo tanque que usaban para entrar a Soweto y reprimir a los manifestantes.

Posteriormente vimos cómo la presión internacional y la inestabilidad interna llevaron a la liberación de Nelson Mandela a principios de los 90’s, quien se había negado a ser liberado anteriormente bajo la condición de pedir a su gente el cese de la violencia. Una vez liberado Mandela, Sudáfrica se vio ligeramente aliviada de la presión internacional, pero todavía quedaba pendiente el tema del fin del apartheid. Mandela comandó la campaña internacional, y al interior de Sudáfrica las manifestaciones violentas se tornaron insostenibles para el gobierno. Nuevamente nos mostraron videos increíbles de la época.

Finalmente el apartheid termina entre 1991 y 1994 y revisamos documentos como la primera constitución, y vimos videos de cómo se fue llevando a cabo el proceso de reconciliación. Me sigue pareciendo impactante que llevaron a cabo un proceso de reconciliación sin castigo para quienes habían comandado el apartheid. Por un lado es increíble ver cómo Mandela y compañía instauraron campañas de que el país era la prioridad, y si ya había igualdad, no era necesario buscar castigo, sino que más bien había que buscar un país que los integrara a todos, blancos y negros, para no cometer los mismos errores que habían cometido los blancos. Creo que todavía no nos recuperamos de la fuerza de las reflexiones de Mandela al respecto.

Después del museo nos fuimos a un fan fest a ver Alemania vs Inglaterra. Al ser éste mi tercer año viviendo en Inglaterra, algo de cariño les tengo y me dio lata verlos perder tan categóricamente (y con un robo) ante los alemanes, pero así es el fútbol. Finalmente disfrutamos del Argentina vs México en casa en Pretoria.

Día 19

Otro gran día, nos preparábamos para ver a Brasil vs Chile en Johannesburgo. Antes de eso, nos tomamos la mañana para ir a “La cuna de la humanidad”. El tour constaba de dos recintos. Uno en que visitas las cavernas de Sterkfontein, donde se han encontrado algunos de los fósiles más antiguos y completos de nuestros antepasados. Las cavernas eran increíbles, muy bellas y con distintos minerales cubriendo suelo y cielo. Nos explicaron dentro que los fósiles se habían descubierto gracias a que venía gente a recoger minerales, entre otros, para hacer pasta de dientes.

La segunda parte del tour incluía una especie de MIM, pero relacionado a los orígenes de la humanidad, y estadísticas sobre el paso del ser humano sobre nuestro planeta en términos de población, alimentación, recursos, etc. También incluía réplicas de distintos fósiles que mostraban nuestra evolución.

Después del museo, pasamos a un restaurant en la carretera para ver Holanda vs Eslovaquia, y finalmente nos dirigimos a Johannesburgo a ver Brasil vs Chile. El partido era en el estadio Ellis Park, el mismo en que Mandela entregó la copa del mundo de rugby a Francois Pienaar. Estábamos en un lugar histórico, y queríamos ver un partido histórico.

La atmósfera era prácticamente todo Brasil. No vimos un solo sudafricano con banderas chilenas. En realidad tenía mucho sentido. Si en nuestro país jugaran Brasil vs Gabón, por dar un ejemplo de lo desconocidos que somos para Sudáfrica, probablemente apoyaríamos a Brasil. En fin, el partido lo vivimos en medio de una pequeña barra chilena, que tenía detrás a sudafricanos que gritaban muy fuerte, incluyendo algunos gritos tribales, cada vez que Brasil atacaba o marcaba. Nos fuimos medianamente tristes, sobre todo porque algunos brasileños nos cantaban “Chao Chile”, pero en fin, nos preparamos para ver pronto Brasil vs Holanda en Port Elizabeth.

Comentarios publicados en "Crónicas desde Sudáfrica 3: Chile vuelve a casa"

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  • 1
    El Kike otra vez

    Música nuevamente, Tito!

  • 2
    Juan

    creo que se agradece un texto tan verídico, singular.
    de verdad buena onda todo el punto de vista,