Reseña: Blonde Redhead en La Cúpula

Publicado por disorder.cl

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Por Braulio Saavedra / Fotos por Jaime Carrera

En el contexto del ciclo S.U.E.N.A., presentado  por Converse y Virgin Mobile, se dio la primera presentación en nuestro país del trío neoyorquino Blonde Redhead. Formado por Kazu Makino (voz y guitarra), y los gemelos Amedeo Pace (voz y guitarra) y Simone Pace (batería), nos mostraron como casi 20 años de carrera, de constante y coherente búsqueda de nuevos sonidos y de trabajo consciente y perfeccionista llevan a una banda a consagrarse dentro y fuera del escenario.

Fieles a las versiones de estudio, lograron encender hasta a los menos conocedores de la banda, que, digámoslo, parecían ser bastantes. Alejados de sonidos de corte más comercial –excepto, tal vez, por “Silently” – lograron encantar al público en base a la energía de sus guitarras, una hipnótica puesta en escena y la apropiada selección de canciones, que fueron recogidas en su mayoría de “23” (4AD, 2007) y “Penny Sparkle” (4AD,2010), dos de sus discos más elogiados y que, sin que nadie dude de la sobresaliente calidad de ambos, ponen a los críticos musicales en bandos opuestos.

El show fue poderoso, consistente, con momentos de delicadas armonías y otros de estallidos sonoros, pero con idéntico efecto dramático, enfatizado por la singular conformación de la banda. Kazu Makino se limitó a agradecer al público un par de veces y para pedir disculpas (¿por entregarnos un concierto casi perfecto?) un par de veces más. Es cierto que en un comienzo hubo problemas con el retorno, pero la solidez de la banda en escena relegó ese episodio al completo olvido.

“Love or Prison” fue la encargada de abrir el show. Una acertada decisión, tratándose de una canción con una melodía tranquila, preparatoria, y que es muestra de la efectividad de haber incorporado sonidos electrónicos a su último álbum.

Luego de seguir con temas de similar sonoridad (“Falling man” y “Oslo”), la fuerza de “Spring and Summer by Fall” sugirió un paso hacia las canciones que suelen ser más eficaces en conciertos, y que se hizo evidente por tímidos saltos del público y algunos brazos empuñados hacia el escenario, mientras la vampiresca figura de Amedeo Pace se asomaba tras el micrófono a contraluz. Desde ahí, el cruce entre melodías magnéticas y poderosas, como las duplas entre “Dr Strangeluv” y “Not Getting There” o “Spain” y “SW”, llevaron la presentación a lo más alto.

La admiración del público se manifestó al término de la primera parte del concierto. Ya despabilados del narcótico efecto de ver a Kazu Makino moviéndose sutil y sinuosamente y de haber recibido una dosis de envolventes cadencias, los asistentes no perdieron fascinación ni bajaron la voz hasta tener de vuelta a la banda con un encore justo, que comenzó con “Here Sometimes”, canción perfecta para reacomodarse, y siguió con la dulce y coreada “Silently”, para terminar con el potente broche de “Equus”, donde Kazu Makino repite insistentemente “…allow me to show you the way which I adore you…”, tal vez en agradecimiento a sus seguidores.

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Comentarios publicados en "Reseña: Blonde Redhead en La Cúpula"

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  • 1

    Excelente, lamentablemente no pude asistir. Blonde Redhead es una de esas espectaculares bandas que uno adora y agradece «hipstermente» que permanezcan en lo underground, lejos de las chicas coldplay.

  • 2
    Gonzalo Segovia

    Simplemente maravilloso, como no podía faltar y no había plata, por suerte pude entrar por 5 lucas. Sonó la zorra, una puesta en escena austera pero precisa, y mentalmente penetrante y espacial, la cagó. Eso si, extrañé cortes de sus primeros discos, en especial de La Mia Vita Violenta, uno de mis favoritos.