Crítica de libros: La vida se puso cuesta arriba/ Y yo iba cuesta abajo (Ganadores publicados!)

Publicado por Luc Gajardo

Archivo: 80 artículos

Por Luc Gajardo

Una cadena de eventos improbables te lleva al lanzamiento de un libro en el cerro menos Valpo de Valpo: Cerro Alegre, ese microuniverso medio shuper, medio artesa, medio santiaguino, medio europeo, medio boutique, medio cuico abajista, suspendido como una burbuja donde todo está bien sobre una ciudad donde (casi) todo está como las huevas.

Esto es sólo contexto.

Como contexto también es el hecho de que a través de la historia los lanzamientos de libros le han hecho siempre un flaco favor a la obra en cuestión. Uno, porque son eventos, en su mayoría familiares, y tienen esa correctialidad de que el autor, comprensiblemente, no puede decir nada que escandalice a la tía o la abuelita. Dos, porque se me imagina que es como hacer caca en público, o al menos así percibía la actitud de incomodidad de los autores, Antonio Duarte y Macarena Ternicien, sentados frente a un patio lleno de familiares, amigos y uno que otro desconocido, como yo. Tres, porque por lo general los presentadores son parte de esos especímenes de beatle y pantalones de cotelé amantes de la ‘cultura’ y ‘las artes’ a los que todo les parece ‘increíble’ y ‘alucinante’ y uno está ahí sentado tratando de no reírse o tirarle una silla porque además si el espécimen en cuestión es el dueño de una librería-centro cultural de Cerro Alegre estás frente a un pito infumable.

Pero eso sigue siendo contexto y nada más.

Porque lo concreto, lo verdadero, sucede después. Cuando, de cueva, por esos pequeños grandes beneficios que traen tener un gecé que dice periodista en la solapa, me fui cerro abajo con un ejemplar entre las garras. Y de primeras te pega una patada en los cocos el sólo título del libro: La vida se puso cuesta arriba y yo iba cuesta abajo. Desde ese punto estás rendido antes la indecisión de querer ir a matar al autor o ir a abrazarlo. Son esas frases tan buenas que a uno lo hacen sentir tan mal. Decentemente no me decido por ninguna de las dos opciones. Y me voy nomás.

Desde ahí a entonces, he leído el libro en cuestión dos veces completo y muchos otros cuantos pasajes los he releido en modalidad random. Principalmente en micros Viña-valpo. Valpo-viña. Esas micros donde puedes cruzarte con un grupo de universitarios cantando Ricardo Arjona a medio día volados cagados de la risa y tu querer matarlos o matarte, o de noche Valpo-viña cuando el micrero va decidido y duro y rápido y furioso a que esa sea la última carrera de su vida y piensas en ojalá no morir así. O que la micro se prenda en llamas de la nada. O que el parrillero te ataque a mordiscos y te saque un par de dedos por reclamar. Hueás que pueden pasar y pasan en la Quinta Costa, que son los escenarios en los cuales transcurren la serie de ¿poemas? ¿micro-crónicas? ¿lyrics? de Antonio Duarte, quien además es, era que no, músico.

La vida se puso… es un libro que pese a hablar mucho de paja no tiene nada de pajero, porque, y como primera cosa, hay que decir que es un libro-objeto que cuenta con la diagramación, diseño, y foto de Macarena Ternicien, que hacen que el libro se asemeje más a un librito de los que vienen/venían las letras en los compact disc, o a un blog, o un artefacto, o a un tumblr, hecho que hoy en día más que simplemente agradecerse aparece como quizá la única forma válida y posible de un libro a estas alturas del partido.

Dos, La vida se puso cuesta arriba y yo iba cuesta abajo es un libro que pinta para retrato de una generación. Que logra esa tarea tan peluda y tan perfecta de dialogar, de conectar con una temperatura generacional de quienes estamos en el atardecer de la juventud en esa edad del abismo que son los 29, cifra que se repite como un mantra y un loop ensordecedor a través de las páginas. Esa edad donde todas las opciones son igual de aterradoras y de mierda: el suicidio, la madurez, el fracaso, el éxito. Ese violento y frontal choque entre quien pensaste serías a esta edad y quien resultaste ser. Que habla de la imposibilidad del amor. De lo terrible que es cuando la masturbación deja de ser divertida y pasa a ser triste. De ser emo y adulto y depresivo, y lo ridículo y doloroso y anulador que eso resulta. De alimentarse en base a completos. De cuando curarse y drogarse no es diversión, sino sólo evasión. De sicosomáticas enfermedades gástricas. De que la vida pasa como una telenovela porno frente a los ojos de uno.

Pero eso es quizás, y probablemente, subjetivo. Lo cierto y objetivo y  la raja es cuando encuentras en un libro una conexión que te hace sentir menos, o más, solo, y no importa y está bien. Esto se identifica cuando te pasan uno, o algunos, o todos, de los siguientes síntomas.

1. Llevas el libro a todos lados donde vas.

2. Marcas hojas, subrayas frases.

3. Se te quedan pegadas como canciones algunas partes del libro.

4. Le cuentas a tus amigos, o les das jugo en realidad, con lo la zorra que es el libro que descubriste.

5. Descubres los referentes, mini plagios, o chistes internos, y te sientes cómplice.

6. Te sientes como amigo, o pariente cósmico, del autor.

7. Decides escribir una vergonzosa reseña que dice más de ti que del libro culiado.

Para concluir, un par de apuntes más, La vida se puso cuesta arriba… se enmarca dentro de una nueva camada de pornográficos y desvergonzadamente honestos autores de la Quinta Costa, tales como Daniel Hidalgo y Natalia Berbelagua, pero también se instala, y digo esto con la mayor de las admiraciones, en la vereda de artistas de la región pero más under e incomprendidos, como el cabro que cambió la hora del reloj de flores o el suplantador de Zalaquett en Twitter, quienes lejos de los aplausos casi se van en cana por sus atrevidas acciones de arte.

Para comprar este imprescindible libro sólo tienes que entrar acá y contactarte con la pareja de autores. O también está a la venta en la libreria Crisis (Pedro Montt al frente al frente del Congreso), en la libreria Ivens (Pza Anibal Pinto al frente del Mascara donde hay un Dios griego bañándose en una pileta) y la artie Casa E en Cerro Alegre.

Adivinen que: Tenemos dos copias para regalar entre quienes comenten más apasionadamente por qué deberían hacerse acreedores de un libro que te va mandar de patada en la raja a la más cruda e hipersensible depresión.

Y llegó el momento…redoble de tambores. Los ganadores son: Camila Muñoz y Mauricio Silva. Fueron contactados vía mail. Gracias a todos por participar, 6 líneas más arriba está dónde y cómo conseguirse el libro.

Comentarios publicados en "Crítica de libros: La vida se puso cuesta arriba/ Y yo iba cuesta abajo (Ganadores publicados!)"

¡Deja el tuyo!
  • Diego G.

    ¿Porque mi vida va cuesta abajo?

  • yo

    Y por que querria yo un libro que me mandara de una patá en la raja al snobismo hipersensible hipster? no gracias, pero está bonito todo

  • m

    Mejor descripción del micro-(no)valpo que es cerro alegre imposible. Excelente reseña sr. Gajardo

  • galarce

    linda crítica, hermano.

  • Polo

    Porque ya pase los 29 hace un tiempo y si no me deprimí en ese momento, lo estoy haciendo ahora.

    Más si es de mi valparaíso

  • Pensé que estaba de más decirlo, pero, puta, si quieren participar pongan su nombrecito y mail en los coments.
    Gracias!
    L

  • cuándo se vienen las memorias pre mortem de luco?. ese sería un imprecindible texto de consulta escolar

  • Mauro

    porque a mis 29 años tengo más dudas que a mis 16, le tengo miedo al éxito y me importa un pico el fracaso, cada vez juego peor al fútbol y últimamente me he perdido goles cantados, no sé cuál es mi posición política, cuando estoy volado me dan ganas de llorar, no le pongo huevos a la vida y siento que me estoy desangrando. Pero fuera de eso, creo tener la madurez suficiente para entender que es el fin de una época y cuando me vaya a vivir al centro y cumpla 30 las cosas cambiarán y los goles volverán.

  • fernanda donoso

    Yo quiero el libro por que soy la hueona menos depresiva de la tierra pero como està de moda la depresiòn quiero tener mucha y la màs hardcore. Asi despues me mato y serìa culpable esta prestigiosa pag de alternet.

  • Nativoo

    Genial! Muy buena la crítica con esos matices de biografía…me remeé de la risa con lo de los viajes en micro viña-valpo y las analogías como hacer hacer caca en público jaja… Muy muy bueno.

  • Nativoo

    Quedará alguna copia del libro? o nadaquevermente dicho: alguna fotocopia o pdf? jaja

  • Me gustaría tener ese libro…Mejor dicho me gustaría que me lo dieran, porque aunque me gusta leer, sé que si no me lo dan jamás me contactaré con quien lo distribuye. Y veo que es mi única opción de tener un texto tan divertido/depresivo shuper alternativo, algo que me haga olvidar que mis 30 pronto se convertirán en 40, y seré finalmente viejo, algo en lo que desesperadamente trato de no pensar. Crecer y madurar por fuera estando verde por dentro, al igual que un insipido vegetal, hace q todo simplemente se pudra.
    Denme el maldito libro de una buena vez…

  • Diego B P

    Por que tengo 22 y tengo miedo de los que viene para adelante y siento vergüenza de lo que deje atrás

  • Andrés Bustamante

    me leí algunos pasajes del libro de cueazo. sólo caché que me hizo cagar de susto un poco y darme cuenta que ese temor te hace valiente al final y que el destino es puro silencio no más

  • Porque paso imprimiendo libros, y con cuea me identifico con el principito por lo weon.Ademas se bastante bonito, gracias por dar la oportunidad de ganar 😀

  • camila muñoz

    No participo de estos concursos, porque los fervorosos lectores somos siempre muchos y los libros a regalar pocos, lo que en el fondo podría ayudar a que finalmente adquiramos el ejemplar.
    Pero ante una crítica así, tan subjetiva, anticrítica, prolectura, proamor al libro no me queda más que tentar la suerte y decir «vale, esta vez me lo gano, porque esta noche me siento tal cual el título. y mañana sentiré lo mismo y por lo menos podría estar en el transantiago o en el metro leyendo acerca de la cuesta abajo de un otro que no sea yo».

    (llegará el día en que leer un libro-objeto-hecho-con-amor será un lujo frente a la oferta de tablets. y aunque se supone los formatos no importarán porque se seguirá leyendo, ahora quiero un libro físico, lleno de tachaduras y rayas y oraciones soprepuestas. para seguir rayando y tachando)

  • Soy el joven abogado que buscaba a una colorina en el metro. La encontré, ahora estamos juntos y soy muy feliz. Una cuota de depresión es justa y necesaria.

  • carlangas

    está cabrona la crítica

  • carlangas

    en el buen sentido de la palabra cabrón

  • Gustavo León.

    Porque siento que la vida pasa cada vez más rápido y tu reseña me hace sospechar que este libro toma esa impresión como una certidumbre.

  • sebastián

    no me regalen a mí, ya tengo un ejemplar pero igual comento. Algo que ninguno de los anteriores resaltó, y seguro entienden más de críticas a un libro que yo, es que el puto libro puede hacer algo que es ponerte de lleno en una situación de presente total: en ese instante que se te cruzan mil pensamientos mientras sucede un hecho..casi imposible de trasladarlo a la razón y mucho menos poder pensar en bajarlo a letras. Leo bastante y es la primera obra que me causa ese efecto..muy bueno el libro.

  • Alexis Cárdenas Venegas

    Los ansiolitcos, los antidepresivos, ya no me van. Quiero algo más. Denme el libro y que las lágrimas corran no más.

  • Interesante, pero no me lo regalen estoy en Santiago, sale cara la encomienda. 😛

  • J.

    1. «porque por lo general los presentadores son parte de esos especímenes de beatle y pantalones de cotelé amantes de la ‘cultura’ y ‘las artes’ a los que todo les parece ‘increíble’ y ‘alucinante’ y uno está ahí sentado tratando de no reírse o tirarle una silla». Notable apreciación, creo -recalco, CREO- que faltó el «y que se cita de memoria por lo menos a unos trescientos narradores, poetas y filósofos, onda, «ajm, entonces este libro se enmarca, como diría Heidegger, dentro de la problemática del Ser arrojado al…bla, bla, Rimbaud, bla, bla, Batjin, Perec, Bolaño, qué se yo».

    2. Ustedes weones no regalan libros. He participado al menos en dos ocasiones en que parece que al autor del post se lo tragó un hoyo negro o vendió el ejemplar regalado para comprarse pitos.

    3. Sí, la crítica habla harto de tí, pero se agradece, tanta retórica de estudiante de literatura aburre bastante.

  • david guzman

    quiero leer el libro para poder burlarme de la triste vida de mis amigos

  • Mandenlo a regiones y en ese caso pa Coyhaique. manden fruta tambien.
    quiero que me parta la cabeza—-Z dale color.