Viendo Elementary con una anciana de 75 años

Publicado por Ignacio Molina

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Estoy con Gertrude, que tiene entre 75 años, viendo Elementary: la nueva serie de Universal Channel que desplaza y renueva—en varias zonas—la historia de Sherlock y Watson, los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle. Le explico a Gertrude tal situación. Lo hago para que no se pierda y no interrumpa cada cinco minutos arrojando molestas preguntas de por qué ahora Watson es una mujer o por qué Sherlock constantemente tiene pinta de estar en metanfetamina.

Para ello le comparto la info que me entregó Raul Miranda, Marketing Manager de Universal y quién me contactó para que tipeé unas líneas sobre esta nueva serie que va todos los jueves a las 22:00 por Universal Channel y con repeticiones los viernes a las 02:00 y los martes a las 23:00.

(De pronto me siento como Tina Fey haciendo una mención en 30 Rock).

Bueno, entonces le digo a Gertrude: » para que no te confundas y no molestes interrumpiendo como cuando vimos El Legado Bourne, en Elementary Sherlock tiene un pasado de adicción a las drogas. De hecho, es probable que por tal cosa los productores hayan escogido, para interpretarlo, a Jonny Lee Miller que era Sick boy en Trainspotting». (Gertrude es fanática de Trainspotting ya que uno de sus nietos está en rehabilitación y el psicoterapeuta familiar le recomendó ver ese tipo de películas para comprender su construcción de mundo).

Además, tienes que saber que—le comento—luego de haber pasado por una fallida desintoxicación en Londres, su padre no tuvo otra que enviarlo a Manhattan acompañado de una chaperona: Joan Watson. Sí: ahora Watson es una mujer (Lucy Liu), una cirujana que perdió su licencia y un paciente hace tres años atrás y que, corolario, decide dar vuelta la página aceptando el trabajo que le ofreció el padre de Holmes. Es decir: hacerse cargo de su hijo en su estadía en Manhattan, mientras este, a la vez, intenta rehacer su vida retomando su trabajo como asesor de la policía de Nueva York.

Ya con la antesala clara y luego de unos 30 minutos de Elementary, Gertrude dice que lo visto le recuerda a House y a The Mentalist, pero que le parecen más rimbombantes los métodos de Holmes para ir uniendo pistas y elucubrando teorías para resolver los casos. Le pregunto qué parecidos encuentra entre las series que mencionó con Elementary. Quiero saber cómo funciona la mente de una veterana ante un producto televisivo como éste. Gertrude responde algo así: «Seguir este tipo de programas, de misterios, de crímenes, de casos sin resolver, de asesinos, de mentes maestras, de policías, me ha ayudado a evitar al resto de tu familia la que ya no soporto y que, hasta el día de hoy, no me deja descansar ni vivir en paz».

Entiendo lo que me dices, Gertrude—le respondo sin cuestionar palabra alguna—pero no te desvíes del tema y cuéntame en qué las encuentras similares, que me pidieron escribir una reseña al respecto y te juro que no sé que tipear y la serie ya va por el segundo capítulo y el texto debería haberse publicado hoy a primera hora y en NBC van a estar furiosos. Gertrude no responde y me dice que me calle y que quiere seguir viendo la serie y que está segura de quién es el culpable del crimen y que por qué no soy bueno y le preparo algo para comer y que le prenda otro cigarro.

Gertrude dice que Elementary le recuerda a House y a The Mentalist, pero que le parecen más rimbombantes los métodos de Holmes para ir uniendo pistas y elucubrando teorías

Le digo que se espere un rato, que no coincido con su apreciación sobre el presunto criminal, que no me parece creíble y que mejor dejemos hambre para después, cuando el resto de la familia regrese del supermercado. No me responde y ambos seguimos pegados a la pantalla, en silencio, compartiendo una extraña conexión de desconexión, siendo parte de un mismo balbuceo neuronal. Mientras, afuera del departamento, el sol, incandescente, cuece las carnes de los miles de santiaguinos que este fin de semana se tomaron Viña del Mar.

Prendo un cigarro, le doy otro a Gertrude y ella me pregunta si sé a qué putas horas va a llegar el resto de la familia con la cena. Ni idea. Luego termina el capítulo—el piloto—y, una vez más—desde que la conozco—Gertrude demuestra estar en lo correcto: acierta sobre quién era el criminal y con qué artimañas—con uno que otro pormenor—había cometido el desaguisado.

Quizás ver tantos capítulos de CSI o de House moduló la mente de Gertrude y actualmente sus sinapsis trabaja del mismo modo que la de un criminal. ¿O quizás será Gertrude una suerte de asesino en serie reprimido y a punto de explotar? ¿Habrá una semilla de maldad en esta veterana ex profesora de una escuela de Quilpué?

El sol se descompone sobre el mar, Gertrude sale al balcón, le da un vistazo al Muelle Vergara, tira un par de puteadas ante el tumulto de santiaguinos que ve en la playa, me pide un cigarro, escupe sobre una taza, abre una lata de cerveza y me dice: ¿Y tú alguna vez leíste los libros de Sherlok Holmes que te regalé cuando eras chico?

—Elemental, mi querida Gertrude.

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Comentarios publicados en "Viendo Elementary con una anciana de 75 años"

¡Deja el tuyo!
  • 1
    CSP

    ¿Para qué los gringos hacen esto existiendo el tremendo Sherlock de la BBC?

    Culeaos, tienen que hacer su versión de todo. Espero que no se caguen mucho sobre Old Boy