Sucesos paranormales: Mucho “i like it”, poco “I make it”

Publicado por disorder.cl

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Por Catalina Aguayo

Las redes sociales pueden ser una plataforma superflua, impersonal, donde muchos crean una falsa imagen de sí mismos, es cierto; pero también pueden ser de gran utilidad, entre otras cosas, para enterarnos de sucesos que a veces la prensa oficial no muestra.

Por ejemplo la campaña “Yo pesco” (www.yopesco.cl). Mediante un sitio web y un video se explicó la famosa y ya aprobada Ley de pesca o Ley Longueira, que dona los derechos del mar y los peces de Chile a siete familias.
La campaña estaba muy bien pensada: mostraban a los senadores que aún estaban indecisos sobre si votar a favor o en contra, y en su foto había un link para “twittearles” y ejercer presión. Rápidamente se masificó y fue “trending topic”.

El proyecto de ley nace con el propósito (o la excusa) de legislar, para quienes han estado pescando hace más de veinte años: industriales (Las famosas 7 familias concentradas en cuatro empresas) y los artesanales, siendo obviamente el primero el por lejos de mayor envergadura. A ambos se les ha asignado una determinada cuota de extracción de pescado por año, distribución que se llama “Fraccionamiento”. El problema es que el fraccionamiento designado para ambos, completa lo establecido y nadie más puede pescar y hacer un negocio en nuestras costas chilenas.

Lo más terrible del asunto, es que como suele ocurrir en nuestro país el royalty que se les cobra a los industriales esta muy por debajo de los que se debería, en relación a la sobrexplotación que estos realizan.

Hablemos ahora del arte (forma de extracción) de los industriales: El “cerco” y “arrastre” extraen del mar todo lo que esta a su paso, incluyendo, sólo por dar un ejemplo, los peces de baja talla, que aún no se aparean y están prohibidos con el objeto de preservar los niveles de biomasa. Claro que una vez extraído el pez se deshecha como “descarte”, o sea, se tira al mar, probablemente ya muerto.
Por otro lado, la pesca a menor escala (artesanal) usa otras artes, que en general, permite la selección del pescado ya maduro, y es menos masiva.

Longueira defendió el proyecto aclarando que en dicha ley se establece el aumentar la cuota de captura permitida para la pesca artesanal, pero con las formas de pesca de los industriales, apenas quedan peces en el mar, por lo que este aumento es completamente inútil.

Esta ley es una vergüenza para cualquier democracia. Cualquier ciudadano que quiera hacer una mini pyme de pescado, no podría, así de simple. Los derechos de explotación ya tienen nombre, y la mayoría son de privados.

Nuestro gobierno, quien se jacta de defender el libre mercado; al aprobarse esta ley legitima, o lo que es peor, legaliza un monopolio que explota las costas de un mar que nos pertenece a todos.

Lamentablemente la ley se aprobó y el “i like it”, el “compartir”, el “retwittear” y el “trending topic”, no ayudaron. Las protestas que se realizaron tampoco. A pesar de los discursos en contra de varios parlamentarios durante el día de la votación en el congreso, la expresión de quienes votaban a favor permanecía incólume.

¿Qué hacer entonces? Yo estoy a favor de compartir contenidos y opiniones vía web, de la expansión de la información no oficial, pero en este caso: ¿Nos ha servido? ¿Cuál es la manera entonces de manifestar un desacuerdo, o mejor, de ser escuchados?

A pesar de que la ley se aprobara, me queda el consuelo de haber observado una mayor participación ciudadana, mucho más activa que de costumbre, más ciudadanos se enteraron de lo que sucedió. Y esto es una advertencia para quienes están ahí, “representándonos”.

Hay que informarse, estar atentos, no basta con poner “I like” en una postal de crítica, o “retwittear” un punto de vista que nos identifica, faltan más sitios como el de “Yo pesco”, que explica que es lo que realmente sucede: hay que leer, estar pendientes a los proyectos de ley.

El sitio “Yo pesco” sigue vigente y aún están publicadas las caras de los parlamentarios que votaron a favor de la ley de pesca: para que a los ciudadanos que les toca votar por su reelección, recuerden quienes son.
Basta de mirar caras extrañas publicitadas en época de elecciones, conozcamos a quienes se dicen tener vocación de servicio.

Comentarios publicados en "Sucesos paranormales: Mucho “i like it”, poco “I make it”"

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  • 1
    CSP

    Columna de opinión precisa. Me gustó.

  • 2
    ALEJANDRO TORRES

    SI LA VERDAD QUE NO SE SABE YA BIEN SI LAS REDES SOCIALES ESTAN TOMANDO MAS UN RUMBO QUE VA SIEMPRE MAS A FAVOR DE LAS DICTADURAS , Y PERDIENDO SIEMPRE MAS SU NATURALEZA DEMOCRATICA QUE EN REALIDAD ERA SU PRINCIPAL MISION , GRACIAS A LO BANAL QUE LO HACEMOS LOS USUARIOS CON NUESTRA INDIFERENCIA – (
    BUEN ARTICULO . » I LIKE » : )

  • 3

    No se puede mirar una red social como ente capaz de realizar acciones, una red social solo provee la comunicación entre seres que se conocen (o tal vez no), los que pueden ser influenciados por ideas, comentario o criterios de otros.

    En una sociedad democrática, la única forma de ser escuchados es votar, el buen o mal votar depende de las fuentes de información que ha tenido el votante, una de ellas puede ser una red social.

    Creo.