La salvaje y primitiva ceremonia de Meshuggah en Chile

Publicado por disorder.cl

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Por Martín Ponce

Viernes, está oscuro y una multitud vestida con poleras negras se congrega en las afueras del Teatro Coliseo frente a La Moneda. Es la primera de la dos noches (la segunda es hoy) en que la legendaria banda sueca Messhuggah, tocará en nuestro país y marca además, el inicio de una gira mundial que los tendrá ocupados durante todo este año.

La jornada está precedida de la presentación de los nacionales All Tomorrows quienes abren a eso de las 8:30 y son posiblemente, la carta mas obvia para calmar las ansias de volver a ver a Meshuggah en Chile. Su performance es potente, tanto así que incluso metiendo temas nuevos, demuestran ser los más indicados para esta tarea, haciendo que la gente estalle en bestiales mosh pits con sus potentes riffs. Finalizan con un público que los despide entre aplausos y los All Tomorrows agradecen poder tocar previo a una de las bandas que influenciaron su sonido.

Entonces cuando el reloj marca las 9:30 los suecos se suben puntuales a un escenario adornado con el arte de The Violent Sleep Of Reason (2016), su último disco. Despliegan toda la esquizofrenia de sus guitarras y batería sobre el público al iniciar con Pravus y generan una liberación de energía reprimida que se venía acumulando desde que se anunció su visita a nuestro país hace un tiempo.

Luego del segundo tema de la noche Born In Dissonance la gente se vuelve loca con este nuevo clásico de su último disco, pese a una pausa de algunos minutos por unos problemas de sonido que por suerte no se volverían a repetir durante la noche.

Entonces caen los clásicos. Rational Gaze y Future Breed Machine suena y el público responde enloquecido, algo que complace a los suecos que para esta oportunidad, a diferencia de su primer show en el 2013, donde apenas se comunicaron, mantienen un diálogo fluido y se maravillan con la entrega de la fanaticada chilena.

El sonido que Meshuggah produce en vivo es como sentir una aplanadora, una masa sonora que empuja hacia adelante y te aplasta con sus riffs de guitarras de 8 cuerdas y sus rítmicas irreales. Hay quienes acusan a la banda de hacer un metal híper intelectualizado y frío, pero esta opinión solo podría venir de alguien que no ha presenciado uno de sus shows, pues su música más que ser algo intelectual obedece a un impulso primario, primitivo. Es música principalmente percutiva y que evoca las ceremonias tribales de un pasado salvaje, con los tambores de Tomas Haake y los riffs de Marten Hagström y Per Nilsson (remplazando a Fredrik Thordendal durante esta gira) soltando entre la gente una energía animal que termina transformándose en un bestial mosh que no tiene fin. Quizás la vida en tiempos pasados se haya sentido como asistir a un concierto de Meshuggah.

La noche se cierra con un bis que incluyó los temas Lethargica, Bleed y Demiurge donde en ningún momento bajó la energía de la banda o del público y a eso de las 11 de la noche, marcando justo una hora y media de show, los suecos dan por acabada la primera de las dos jornadas. Un inicio tremendo y brutal para su gira mundial que deja a los fanáticos chilenos satisfechos y esperando la presentación de hoy, que cerrará el paso por nuestras tierra hasta que aterricen otra vez y nos devuelvan a ese estado tribal en el que todos se sumergieron anoche.

Revisa a continuación las mejores fotos de la jornada bajo el ojo de nuestro fotógrafo Juan Ponce.

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