El nuevo blog de disorder sirve para las noticias, pero también para postear columnas, reportajes y entrevistas que no pueden ir en los números por cosa de espacio, o porque sencillamente no tienen sentido. Aquí va la primera colaboración.
Fabrizio es una estrella de la Televisión, la radio y de su cuadra. A raiz de una conversación que tuve con Jovito y mi primo -el ex”“marino (Matias, en la foto)-, El Efe escribió la siguiente columna:

De 0 a 100
Por Fabrizio Copano
Era domingo y Jovito -uno de mis mejores amigos con seudónimo de muppet- me contaba que Camilo -uno de mis mejores amigos con cabeza de mopa- tenia un primo que sabia como triunfar en el arte de la “lucha callejera”.
Aquel deporte desarrollado por pandilleros en los 70, pero que en los ochentas pasó de moda entre el lumpen y fue reemplazado por las damas chinas.
Según él, la filosofía para triunfar en esta arte -desarrollada principalmente por boxeadores cesantes- era ir siempre de 0 a 100. En un momento estabas comiendo chicle, en el otro estabas golpeado en el estomago a un Yakuza. Así de simple. De cero a 100, siempre.
De un movimiento a otro ganabas –gracias al factor sorpresa. Sin duda, lo más genial que he escuchado desde la teoria de la relatividad (que más inteligente que decir “todo es relativo” –Si alguien refuta tu teoría simplemente dices “eso es muy relativo” y se acabó la discusión).
Si lectores, esa era la táctica que estaba necesitando para conseguir todo en la vida: Estar mirando el canal del Senado y, de un segundo a otro, hacer explotar el ala oeste del Pentágono. Ahí estaba el truco para dejar atrás mi vida como vendedor de cosméticos para enanos: Viajar por la realidad-real desde el 0 al 100.
Intenté aplicar eso a mi diario vivir, para ver si encontraba el secreto para el éxito. Estos son algunos apuntes de mi experimento:
– Estaba tomando mi desayuno con cereales. Segundos después, solucioné el hambre en África. De 0 a 100.
– Tomé una micro en dirección al trabajo. Al segundo siguiente, estaba faenando un cerdo al interior de La Moneda. De 0 a 100.
– Estaba jugando al «dígalo con mímica». Minutos después, me gane un Oscar a la mejor persona. De 0 a 100.
– Estaba en clases de matemáticas, pensando como terminar un ejercicio. Segundos despues me separé de Kofi Anaan. De 0 a 100.
– Intentaba recordar el nombre de una canción. Al minuto siguiente se me acusaba de pedofilia. 0 a 100.
– Ayudaba a una ancianita a cruzar la calle. Minutos después, me casé con la anciana. De cero na cien.

Fabrizio de Cero a Cien con el koala gigante de DURACELL.