
Por Max Santamaría
Primero que todo, quiero aclarar que no soy un experto en temas amorosos. Tampoco el típico galancillo que cuando llega a una fiesta, ve a su presa, se acerca y al rato está con ella en el depto. Más bien soy de los que juegan lento. De los que disfrutan con el cortejo. De los románticos de vieja escuela. De los que tienen el pendrive cargado con canciones cebolla de todos los tiempos.Pero, pese a no ser un Casanovas, la mayoría de las veces he logrado que la mujer que me gusta se fije en mí.
El problema es que también, la mayoría de las veces, me dejaban. Y eso era porque siempre cometía los mismos errores: siempre hacía lo que a la mayoría de las mujeres no les gusta. Porque no sólo es necesario saber lo que les gusta, sino que también es necesario saber que no les gusta. De hecho, a veces puede ser hasta más importante.
Ahora, cortejar a una mujer es sólo la primera etapa del juego. La segunda etapa -y la más difícil- es mantenerla. Y para lograr eso, es necesario nunca cometer los siguientes errores:

Error 1: Decirle lo que sientes en las primeras semanas
Decirle a una mujer, antes de unas cuantas semanas, que la quieres, o incluso peor, que estás enamorado de ella, es el más grave error que se puede cometer: primero, la mujer se da cuenta de que tiene el control y así, de partida, te tiene en sus manos; segundo, le matas todo el rollo romanticón que tanto les gusta, y a la vez no logras crearle esa sensación de inseguridad que le trastorna (el no saber si estás interesado o no). Recuerda que tal confusión, la hace estar pendiente de ti, y así ella sería quien tendría que conquistarte y no al revés. Es cierto: siempre es importante mantener a la mujer atraída; y una buena forma de hacerlo es que se cuestione seguido lo que tú puedes sentir por ella.
Error 2: Dejar que ella mande
Si la mujer manda en tu relación, estás destinado a tener grandes posibilidades de pasarlo muy muy mal. Es más: ella será quien termine contigo, te lo aseguro. Es obvio; si tú no mandas, ella es la que decide las situaciones más importantes. Por esto, dejar que ella decida donde salir, donde comer y hasta que hacer el fin de semana, es darle de cierta manera, demasiado poder. Está bien que decida de vez en cuando, pero la mayoría de las veces debes decidir tú.
Es un hecho: una mujer no se sentirá atraída por un’ sumiso que hace todo lo que ella le dice; mucho menos por un adulador que no le encuentra algo malo y se queda callado siempre cuando lo reprochan. Un hombre así aburre a las mujeres, y lo más probable es que lo ocupen un buen rato y después se deshagan de él de la forma más fría y miserable.
Error 3: Hacerla sentir que es la única mujer del mundo
Muchos creen que hacer sentir a una mujer que es la única del mundo, es hacerla sentir especial; pero no es así. Lo que realmente se logra con esto, es que se sienta tan confiada contigo que pierda el interés por ti, debido a lo fácil que es tenerte a su lado. Esto es similar a lo que ocurre con el Error 1; por tanto, es fundamental mantenerla atraída, y hacerla sentir única es algo que atenta contra esta máxima. Sucede que cuando un hombre está en pareja – o rodeado de mujeres- es más atractivo para las demás, inconscientemente, porque de alguna manera ya está “aprobado” por el género, y también porque es una presa más difícil de cazar. Siempre se quiere lo que no se puede tener.
Entonces, un hombre con una sola mujer a su lado no es atractivo para nadie. Ni siquiera para su pareja. Es necesario que tu mujer te vea con otras, que sienta celos, que se sienta insegura. Todo esto, eso si, de una forma’ muy sutil; nunca llegar al extremo de intentar celarla.
Lo fundamental es que ella desee estar contigo. Y para esto es necesario que sepa que no siempre puedes estar con ella. Hasta en casos en los que tengas todo el tiempo para estarlo, no lo hagas, deja tiempo para ti y para otras mujeres. Y deja que ella lo sepa, y que llegue a volverse loca llamándote para querer juntarse contigo.

Error 4: Invadirla con demostraciones de afecto
Llamarla cada tres horas, llenarla de regalos, mandarle mensajes de texto o mails todos los días son las cosas que las terminan aburriendo. Con este tipo de actituedes estás demostrando, solamente, inseguridad: le estás diciendo indirectamente que se de cuenta de que tú existes, sin dejar que ella lo haga por si misma. No generas el espacio para que ella se enamore de ti por lo que tu produces en ella, sino que le pides a gritos que te apruebe. O sea, la hostigas. Mucha azúcar da diabetes. Actuar de esta manera te asegurara una buena patada.
Contrario a esto, trata siempre de sorprenderla, si le quieres regalar algo que sea en el momento en que ella menos se lo espera. Las sorpresas son siempre atractivas.
Error 5: Demostrar inseguridad
Estar todo el día preocupado por qué está haciendo y hacérselo notar es otro gran error que no se debe cometer. Una mujer no se siente atraída por un hombre inseguro, y menos por un hombre manipulador. Así que si eres de los que las llaman muy seguido y le preguntan todo el tiempo dónde, con quién y qué esta haciendo, lo más probable es que terminen engañándote.
La actitud -y el sentido del humor- son las claves para conquistar a una mujer. Puede que tú, en realidad, seas una persona muy tímida, pero si te manejas con seguridad y actitud, puedes ser la persona más atractiva para el sexo opuesto. Recuerda: siempre habrá algo en lo que puedes destacar y siempre habrá una mujer a la cual conquistar. Todo depende simplemente de tu actitud ante los demás.