Por Francisco Campos
Resulta indudable el hecho que la circunscripción Quinta Costa cuenta con la mayor cantidad de políticos turbi*s por metro cuadrado y para comprobarlo sólo basta ver las noticias: nombres como los de R*drigo González, Laura S*to o Am*lia Herrera se repiten constantemente. Estos honorables servidores públicos se las arreglan inexplicablemente para ser electos una y otra vez sin importar los condoros que se hayan mandando, cosa que me hace reflexionar respecto a las posibles consecuencias que tiene el aire marino sobre las capacidades cognoscitivas de los electores porteños.
Entonces resulta extraño que alguien pudiese siquiera deslizar que la candidatura de Hernán Pinto al congreso pudiese llegar a buen puerto ”“ ojo con la metáfora ”“, todo debido a un par de “cosas” que no quedaron claras respecto a su labor administrativa en la alcaldía porteña, “cosas” que motivaron que el ex mórbido ”“ ahora solamente es gordo – se mantuviese alejado de la vida pública durante un par de años, pese a haber sido alcalde durante tres periodos consecutivos.
Recordemos esas “cosas”: Pinto llegó a la municipalidad de Valparaíso en 1990, luego que fuese designado en dicho cargo por el presidente Aylwin. En 1992 fue electo alcalde, ganando también las elecciones de 1996 y del 2000, siendo estos dos últimos periodos los que generaron mayores cuestionamientos a su gestión como alcalde, sobretodo referentes a la administración financiera de la Municipalidad, la cual, al abandonar Pinto su cargo el año 2004, era la municipalidad con el mayor déficit monetario de todo el país.
El principal cuestionamiento que se hace a la gestión de Pinto como edil porteño tiene que ver con la utilización de los fondos entregados por el Banco Interamericano de Desarrollo a la Municipalidad de Valparaíso, fondos que pescó ”“ ahí les va otra ironía – por la condición de ciudad Patrimonio de la Humanidad que le fue entregada a Valparaíso el año 2003.
Aparentemente esos recursos no fueron utilizados en mejoras urbanas y nunca nadie supo donde fueron a parar. En vista de lo anterior, muchas voces se alzaron exigiendo una auditoría a la gestión de Pinto, sobretodo para conocer que chuchas había pasado con la plata. Sin embargo vinieron las elecciones municipales del 2004, hubo cambio de mando y al final no pasó nada.
El segundo cuestionamiento tiene que ver con la entrega de los derechos de aguas de la Municipalidad a la Empresa de Servicios Sanitarios de Valparaíso, ESVAL, a cambio que esta construyese un colector de aguas lluvias que impidiese la inundación de los cerros cada vez que llueve y que asegure un mejor suministro de agua potable en la ciudad.
Como era de esperar, la construcción del colector no se llevó a cabo en los términos acordados y los cerros se siguen inundando y aun hay sectores del Puerto que presentan problemas con el suministro de agua potable, eso sin mencionar el hecho de que la muni de Valpo tuvo que empezar a pagar las cuentas de agua de todas las dependencias pertenecientes al municipio, situación que contribuyó enormemente a aumentar el déficit monetario que “ostenta” el municipio.
El tercer cuestionamiento respecto de Hernán Pinto tiene que ver más con su persona que con su labor como alcalde, debido a que el año 2004 fue sindicado como miembro de una red de pedofilia porteña relacionada con el caso Spiniak. Ciertamente la noticia no sorprendió a muchos, porque corría el rumor de que a Pinto “le gustaban las patitas de chancho”.
Está bien, una cosa es ser homosexual, lo cual de ser verdad no tiene absolutamente nada de reprochable, y otra cosa muy distinta es ser pederasta, por lo tanto cualquier persona que se vea envuelta de forma directa o indirecta en un delito de semejante naturaleza debe dejar bien en claro si es verdad o no, sobre todo si se trata de un funcionario público elegido por votación popular.
Si bien su relación con el caso Spiniak motivó su renuncia a la alcaldía el 2004, nunca quedó muy claro si efectivamente Pinto tuvo o no que ver con la red de pedofilia y las acusaciones quedaron en el aire sin que los resultados fuesen conocidos a cabalidad por la opinión pública.
Por ultimo, y más que nada en un plano personal, debo decir que hay una cuestión que me provoca resquemor respecto a la candidatura de Pinto al Congreso su famosa relación ”“ no homosexual, ojo – con el concejal RN Ernesto “Tiqui” González, un conocido folclorista regional y una de las personas más fachas y fanáticas de las FFAA que he visto en mi vida.
Llega a tal punto el fanatismo del “Tiqui” por los milicos que todos los domingos a las 11 AM tiene un programa de marchas militares en la Radio Congreso, en el que se pueden disfrutar grandes obras musicales como Deutschland Uber Alles, Los Viejos Estandartes o los himnos de las distintas ramas de las FFAA.
La pregunta obvia frente a lo anterior es, ¿Cómo puede la DC proponerse como una opción progresista si sus candidatos al Congreso tienen vínculos con personas notoriamente retrógradas y tradicionalistas? Es como “predicar la moral con el pico en la mano”.
¿Ahora entienden por qué no queremos a gente con el “currículum” de Pinto ocupando un escaño en el Congreso? Lamentablemente uno propone y la chusma inconsciente dispone.

Publicado por Camilo Salas
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