Disorder.cl 2003 - 2013 *

Gente que no queremos ver en el Congreso #3: Joaquín Lavín

Publicado por Francisco Campos

Archivo: 473 artículos

3860181510_77bfa8734b

por Francisco Campos

Después de dos fracasos presidenciales rotundos, luego de haber quebrado la Municipalidad de Santiago con infinidad de propuestas y programas estúpidos – playas, nieve, y un cuanto más -, luego de haber renegado del innombrable y haber dicho que había votado por el NO, luego de haberle provocado un paro cardíaco a todos los miembros de su secta religiosa dandole un beso a un travesti, Joaquín Lavín vuelve a la carga. Esta vez como candidato a senador por la Quinta Costa. Era que no.

No tiene mucho sentido volver a escribir las mil y una pelotudeces que hizo Lavin, porque en la internerd está lleno de sitios que enumeran todos los condoros y estupideces que se mandó. No es nuestra intención caer en lugares comunes, por eso solo nos limitaremos a decirle a los votantes que piensen mil veces antes de votar por él. Porque este tipo que no tiene escrúpulos, porque, con tal de alcanzar sus objetivos, es capaz de cualquier cosa.

Recuérdese con la facilidad que renegó de su participación en la dictadura, o de como después hizo tratos con los agrupaciones de homosexuales de Santiago Centro, todo por un par de votos, y aun cuando es miembro del Opus Dei. Acuérdense de cuando andaba en una parada de gurú pacifista y se declaró «bacheletista aliancista» para ganarse las simpatías de la centro izquierda. Rememoren, por el amor del diosísimo, todas esas veces que nos dejó las pelotas hinchadas como balones medicinales con sus grabaciones telefónicas: «¡Hola! Soy Joaquín Lavín«.

Por si fuera poco este tipo no tiene nada que ver con la Quinta Región. Viene desde la metropolitana a robar el cupo que debería ser para alguien de la zona. ¿Y qué es lo que dice cuando lo cuestionan por no ser de Valparaíso? el muy cara de raja responde que «quiere ser un senador nacional». Para tu hueveo, loser.

No es antojadiza la candidatura de Lavín por la Quinta Costa, debido a que en esta circunscripción la UDI alcanza muy buenos resultados. Además este espécimen cuenta con el apoyo de la alcaldesa y toda a Municipalidad de Viña del Mar – sus recursos también, claro está – para llenarnos de publicidad basurienta y de gigantografías muy poco gratas de ver.

No le crean la pinta de cabro bueno, porque, en el fondo, es más malo que pegarle a la mamá – y que decir de sus asesores -,’  y si los viñamarinos están hasta el mango con la Reginato ¡Imagínense lo que será esa ciudad con esa dupla de thriller! Además hay que recordar que el Negro Castro es alcalde de Valparaíso, quien (pese a ser piñerista) potenciaría aun más al duo dinámico del terror. No quiero ni imaginarme las playas con nieve, los pegasos para conducir las victorias,’  las playas sanitizadas con lysoform y todo el borde costero transformado en una versión sudaca de Miami Beach.

Si aun hay alguien que tenga intenciones de votar por Lavín, adjuntamos una seleccion de condoros memorables’  – extraídos del’  The Clinic de mayo del 2005 – que se mandó mientras era alcalde de Santiago y que me hacen dar gracias al cielo porque Joaquito no salió presidente.

1.- Venta de los derechos de agua de la Municipalidad de Santiago:

Una de las fórmulas que Lavin ideó para obtener dinero fresco fue la venta de los derechos de agua de la comuna. Dijo que con ello Santiago crecería y aumentarían los empleos. Sin embargo, ahora el municipio debe pagar mil millones de pesos. Las cuentas de agua de colegios, juntas de vecinos y de todos los parques – que consumen cerca de 400 millones-, figuran hoy como gastos del municipio de Santiago. Gracias Milhouse.

2.- Playas y Nieve en Santiago.

Las playas de Lavín demandaron 200 millones de pesos en compra de arena, movimiento de camiones, material didáctico, guardias, juegos arrendados y, por supuesto, agua. Al año siguiente Lavín trajo nieve con un costo más alto: 250 millones aproximadamente. Ni la nieve ni las playas funcionan en la actualidad

3.’  Plan de Seguridad.

Su costo fue cerca de’  2 mil 600 millones de pesos al año. Incluyó guardias en bicicleta y a pie, botones de pánico, casetas de seguridad. Incluso llegó a instalar torres de vigilancia en pleno Paseo Ahumada. Sólo en las primeras 20 casetas se gastaron 600 millones de pesos. Al final del periodo de Lavín en la muni de Santiago se contaban 55. Para más recachas, la implementación de este vistoso plan no sirvió de nada: la delincuencia no disminuyó, por el contrario, aumentó en el 3 por ciento. Hoy Zalaquett ya ha comenzado a desmontar unas cuantas casetas.

4.- Torre del Bicentenario.

En octubre de 2002, Joaquín Lavín prometió: «Voy a construir la Torre del Bicentenario. Será la más alta de Santiago y de Chile». Sus 257 metros de altura se levantarían al final del Parque de los Reyes. El concurso organizado demandó cerca de 45 millones de pesos, monto que incluía los 14 millones que se llevaron los ganadores. Hasta la fecha no hay torre y nadie cree que la haya nunca.

Comentarios publicados en "Gente que no queremos ver en el Congreso #3: Joaquín Lavín"

¡Deja el tuyo!