por Francisco Campos
Es por eso, que aprovecho este espacio para desearle un afectuoso saludo a todos mis colegas, quienes se enfrentan cada día a cabros malcriados, delincuentes juveniles, muchachos carentes de afecto y, por supuesto, a jóvenes ávidos de conocimientos con la mejor disposición.’ Por que claro,’ esa fue la profesión que eligieron y así fue como se las pintaron en la Universidad (?), aunque no tengan el título de profesor, claro está.
Quedan excluidos de este saludo el ex alcalde de Puerto Aysén, Oscar Catalán;’ mi profesora de religión del colegio, Silvia Rosas; el encargado de pastoral del Liceo San Felipe Benicio de Coyhaique, Humberto Díaz (por p*d*r*sta y g*lp*ad*or de m*j*res),’ el profesor de’ educación física del Liceo Josefina Aguirre de Coyhaique, Eduardo Mora Montecinos (por b*orr*cho y ab*s*d*r de m*j*r*es) y toda la directiva del Colegio de Profesores por ser unos’ s*atrapas y unos maric*nes vend*dos.
El resto de los docentes de este país – excepto aquellos que puedan incluir ustedes aquí abajo – que tenga un muy feliz día del profesor.
