Por Simpaticrazy
Se supone que cuando una persona tiene un ”’evento”’ importante, se prepara para ello. Se supone’ también que ir a un casting es una oportunidad real para conseguir que tu sueldo en una compañía de teatro suba automáticamente,’ sólo por aparecer una mísera vez en TV. Pero cuando estás estudiando estar en la tele es como buscar el suicidio del talento y la seriedad. Serás, por siempre, la hueona penca del curso.
Me fui a meter a la puta prueba de cámara para una «Nueva serie juvenil en TVN» (sólo por el encabezado se puede inferir que no son «Los Archivos del Cardenal»). Así que me levanté día sábado con flordeca y con el peor rostro de la tierra en busca del sueño dorado.
La primera fase de esta aventura es, por no decir pajero, bastante tedioso, aburrido y narcisista. Todos repiten lo mismo: «Yo estudié acá, me hizo clases este profesor, actúe en esta y esta hueá y bla bla bla». Hay gente incluso, los más socialité, que se reconocen, onda:
-Yo te vi en el casting (no en la serie) del 13.
-¡Sí!
-¿Y cómo te fue en el de la serie cómica?
Por supuesto todas las respuestas valen callampa y media. Obvio que les fue mal, o no estarían de nuevo ahí metidos contándose sus vidas «ganadoras» bajo los reflectores.
Segunda fase.’ Te hacen entrega de una ficha que debes llenar. Lo primero es rellenar preguntas como: color de ojos (¡Ay! ¿Qué color de ojos tengo? ¿Serán marrones o ámbar o pardos o color miel?), pelo, color de piel, peso, estatura y así. A medida que las vas completando te das cuenta que más que una ficha actoral parece una ficha de promotora de supermercado. Sobre todo en la parte de: Talla pantalón, talla polera, n’° de calzado. Luego viene el ítem pornografía, con la siguiente pregunta:
«¿Estaría dispuesta a hacer un desnudo en TV?»
Uno responde de acuerdo a sus valores, a lo que te inculcan tus padres, a lo que aprendiste en el colegio de buena crianza, preocupándose por el qué dirán”¦ y respondes que Sí. Y si es pagado, mejor. Si no hay plata extra por eso, le das color y escribes: No, a menos que la escena lo ameríte.
Al final debes poner tu experiencia actoral, vale decir que aquí es el momento esencial, en el que te vendes como el mejor producto de la fauna cesante.
Tercera fase: En esta parte debes ser estudioso, porque te entregan el texto y te lo debes aprender. Cuando sea la prueba de cámara no puedes salir con el texto en la mano, ni leyendo. O sea puedes, pero eso te quita muchos puntos, por no decir que te deja fuera de una.
Generalmente, y esta no es la excepción, el texto es una mierda de mierda. Un ejemplo:
«Dos jóvenes se encuentran en el patio del colegio, Isa está esperando que Pablo la invite a salir:
Pablo: Hola Isa ¿cómo estás?’
Isa: ¡Súper bien! Oye querías saber si me puedes ayudar con mate, es que me cuesta ene”¦»
Y así un texto de dos hojas en que no pasa nada, y la tipa habla de lo más cuica, casi como una caricatura. Pero ya estoy ahí y van en el 078, tengo el 082 y tuve la magnífica suerte de que el 083 es hombre y puedo ”’actuar”’ con él, y no con el productor, o el camarógrafo, el que no ha ensayado nada y que lee como recitando en el colegio.
Fase final. Prueba de fuego: Entras, te presentas. Perfil derecho, izquierdo y ¡Acción!
Si te demoras poco, tu casting fue un bodrio. En este caso repetimos dos veces, la segunda mejor que la primera. Salimos y sabemos que la serie, o lo que sea, no iba’ a ser lo mejor de la tierra y que de seguro cuando la veamos en la TV vamos a decir «menos mal que no quedé en esa hueá».
Si pasa lo contrario y dicho proyecto se transforma en un hitazo, puedes quejarte contra la producción, contra el guión, y contra el puto mundo entero si es necesario. O puedes por un rato, resignarte a ser extra (que es súper divertido y pagan piola), donde no haces nada, sólo eres parte de la escenografía, rellenas salones de clases y espacios donde hay fiestas enormes. Eso es realmente lo mejor. Ni siquiera tienes que ser actriz. Sólo debes ser. Puedes ir a pasear con tu mejor amigo/a, y después salir juntos a tomarse la plata.
O mucho mejor es dedicarte para siempre a las tablas (puta que engrupido decirlo así). Si te equivocas, o sientes que no lo hiciste bien, no queda registrado y sólo lo saben los 4 o 5 gatos que van a ver la obra.
Pero definitivamente lo peor de ir de casting en casting es salir de la hueá y sentir que lo hiciste la raja y no te llaman. O más tóxico aún, que todas esas pruebas de cámara sólo sean tiempo perdido, porque nunca se aprobaron los proyectos.
Quién sabe, quizás cuando ya esté establecida en mi rubro le pego un balazo en la cabeza a todos cuando me vean protagonizando la nueva película taquillera shilena. Esperemos que ocurra antes de que se acabe el mundo, porque queda poco.

Publicado por disorder.cl
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